La creciente inseguridad que afecta al conurbano bonaerense fue el tema central de la reunión que mantuvieron ayer el gobernador, Daniel Scioli, su ministro de Justicia, Carlos Stornelli, y el de Justicia, Ricardo Casal.
La atención estuvo puesta sobre el partido de San Martín, adonde recientemente tuvieron lugar varios asesinatos durante asaltos violentos. Según trascendió, Stornelli se reunirá hoy con el intendente del partido, Ricardo Ivoskus, para analizar la situación y para comunicarle la decisión del gobierno provincial de enviar 500 policías.
La idea de Stornelli es incluir al partido en el Plan de Seguridad de los Municipios, que ya está en marcha en Ezeiza, Tigre, ituzaingó y Junín.
La gente de San Martín, adonde ayer un asaltante baleó y asesinó a un hombre que se resistió a entregar su camioneta, viene reclamando hace meses un aumento de la seguridad en la zona. El viernes pasado cerca de 3000 vecinos marcharon por las calles céntricas en reclamo de mayor presencia policial.
Crímenes violentos. Mientras tanto, el jefe de la policía bonaerense, Daniel Salcedo, aseguró que las drogas juegan un papel central en los asaltos violentos y afirmó que los delincuentes “matan por nada” y “tienen un total desprecio por la vida”.
El jefe policial dijo que en los dos homicidios que se produjeron el pasado fin de semana en San Martín y Merlo, los asaltantes eran vecinos de sus víctimas pero que por efecto de las drogas “se abstraen de esa realidad y no reconocen ni a sus padres”.
Sumado a los asesinatos del fin de semana, un hombre de 59 años asesinó ayer a un ladrón de 26, luego de ver cómo golpeaba a su esposa y su hijo. El hecho ocurrió en Wilde y el hombre quedó detenido por homicidio.
En Lomas de Zamora, un librero de 58 años fue baleado durante un asalto, y luego de agonizar durante varias horas, murió en el sanatorio Itoiz, al que había sido trasladado.
Servicio Penitenciario. Pese a que el fenómeno de la inseguridad viene creciendo en el conurbano desde hace meses, el cuádruple asesinato de la familia Mansilla en Campana provocó un resurgimiento de la preocupación por el tema.
El Servicio Penitenciario bonaerense se convirtió en el blanco de todas las críticas, luego de que se comprobó que el supuesto asesino, Ángel Fernández, había sido liberado antes de tiempo y se había sacado la pulsera destinada a controlar sus movimientos.
El bloque de senadores radicales de la provincia de Buenos Aires presentó un proyecto de ley en el que solicitó la creación de una comisión bicameral de seguimiento y análisis de las políticas y acciones llevadas a cabo por el Servicio Penitenciario Bonaerense, desde que fue declarado en emergencia en mayo del 2005.
“Es muy difícil hacer prevención cuando el sistema no colabora con que las personas que cometen delitos queden privados de su libertad cumpliendo una condena efectiva”, afirmó Salcedo.
Scioli, preocupado por el aumento de crímenes en el conurbano
El partido de San Martín fue el eje de la reunión que mantuvo con Stornelli. Enviarán más policía. Qué pasa con el Servicio Penitenciario.