El presidente del bloque oficialista, Miguel Pichetto, informó hoy que el proyecto de ley de radiodifusión llegará esta tarde al Senado y estimó que el presidente provisional del cuerpo, José Pampuro, girará la iniciativa a dos comisiones, como propone la bancada oficial.
Pichetto sostuvo además que propondrá que la comisión de Labor Parlamentaria, que reúne a toso los jefes de bloques decida una sesión para el día miércoles, en la podría analizarse el proyecto de promoción tecnológica para Tierra de Fuego, si el oficialismo consigue un dictamen favorable.
También manifestó que en la eventual sesión del miércoles, el oficialismo podrá debatir en el recinto el número de comisiones que debe analizar el proyecto de medios, que para los legisladores del Frente para la Victoria debe ser de dos y para el radicalismo, cuatro.
El artículo 161 es el más cuestionado por la oposición: establece un plazo máximo de 1 año para que los dueños de las licencias se desprendan de las emisoras que no cumplan con los límites "antimonopólicos" de la ley. Muchos legisladores quieren un plazo mínimo de dos años y medio, para evitar que empresarios afines al kirchnerismo terminen comprando la mayoría de los medios.
Por ejemplo, el santafesino Rubén Giustiniani anticipó a Radio Continental que va a "cuestionar dos artículos que son los que vamos a intentar modificar en el Senado: el primero es el que habla del órgano de aplicación, que debe ser independiente, no debe pertenecer al Poder Ejecutivo nacional y debe tener una constitución más amplia. El segundo aspecto es el año que determina para adecuarse a la ley. En diputados planteamos que sea de tres años, como lo vamos a sostener en el Senado".
"Estas dos modificaciones son muy importantes, para que no exista la sospecha de que hoy podamos tener ya determinada cantidad de empresas amigas del poder que, ante el apuro de desprenderse de algunas, sean capturadas por otras", completó el senador socialista, cuyo partido ya votó a favor del proyecto oficialista en Diputados.
De hecho, el Partido Socialista fue cuestionado por apoyar al kirchnerismo en la cámara baja, en particular por el peronista disidente Carlos Reutemann. "Estamos con una absoluta tranquilidad", replicó Giustiniani, y añadió que el voto positivo se emitió "en función de los intereses del país", porque "el socialismo no ha canjeado nunca un voto por ninguna otra cosa".
Por su parte, el titular de la bancada de senadores radicales, Ernesto Sanz, anticipó que "vamos a tratar de convencer" al socialista para modificar el proyecto oficial. "Esta ley va a tener una enorme injerencia gubernamental", opinó en diálogo con Continental, y agregó que "el Senado tiene todavía posibilidad de mejorarlo".
"En el Senado vamos a estar sentados desde el minuto uno hasta el minuto final. Vamos a dar todos los debates en las comisiones, vamos a invitar a todos los que puedan esclarecer el debate, vamos a firmar despachos diferentes en caso de que no lleguemos a un acuerdo y en el recinto vamos a sentarnos a seguir discutiendo y a votar como corresponde", enfatizó el mendocino. Durante la sesión de diputados, el radicalismo se retiró del recinto para no votar a favor.
El jefe del bloque kirchnerista, Miguel Ángel Pichetto, concedió que "siempre está abierta" la posibilidad de modificar el proyecto, pero destacó que "sería conveniente la ratificación de la media sanción" que recibió de Diputados. Además, aventuró que el oficialismo contará con "una base mínima de 37 ó 38 votos" para aprobar el proyecto.