En un extenso comunicado, Agustín Rossi denunció "una incalificable agresión personal de parte de un grupo de personas encabezadas por el presidente y el vice de la Sociedad Rural de Rosario, Jorge Ugolini y Miguel Calvo, que se trasladaron en sus vehículos para insultarme y agraviarme con motivo del conflicto de intereses que hoy vive el sector agropecuario".
Rossi destacó que permaneció “solo en la calle frente a los agresores durante todo el tiempo del ataque hasta que se retiraron del mismo modo en que llegaron".
Según el diputado kirchnerista “muchos de los participantes de la protesta, me rodearon y trataron de provocarme con insultos, pidiendo mi renuncia como diputado nacional acusándome de no haberlos recibido cuando ninguno de los allí presentes, incluyendo a los directivos de la Sociedad Rural, jamás me hicieron llegar inquietud alguna ni me solicitaron nunca una entrevista".
Para sostener su posición Rossi se preguntó: "¿Qué les molesta? ¿Qué defiendo a un gobierno elegido por el 45 % de los votos y responsable de la enorme recuperación económica, política y social que todos reconocen? ¿Que hable, que dé la cara, que no me esconda? Qué esté en desacuerdo con un lock-out patronal que provoca desabastecimientos, desaceleración económica, incremento de precios, reducción de la recaudación fiscal en la Nación y las provincias?".
Rossi recibió el apoyo de los concejales rosarinos del Frente para la Victoria, Encuentro por Rosario y del Partido del Progreso quienes remarcaron: "No hemos visto a la Sociedad Rural en ningún escrache a represores o genocidas".
Para concluir, Rossi anticipó: "Este episodio no va a cambiar mi actitud. La construcción de un país para todos no se hace con prácticas fascistas”.