viernes 03 de febrero de 2023
PROTAGONISTAS una dupla impensada

Bizarrap y Shakira lograron batir récords latinos en streaming con la ‘Session#53’

Al cierre de esta edición, la dupla argentino-colombiana seguía una espiral ascendente con la canción que completó la trilogía de la separación de Shakira y Gerard Piqué. En 72 horas, la “Session#53” se posicionó como la más escuchada en el Top 50 global de Spotify, y en YouTube desbancó al remix de “Despacito” que hizo Luis Fonzi junto con Justin Bieber y que tenía el récord de visualizaciones de una canción debut. Fuera de este rating de streaming, la letra que escribió Shakira abrió desde debates en esferas feministas hasta opinadores de cómo es la única y mejor forma de expresar el desamor.

14-01-2023 02:58

Pocas situaciones despiertan sentimientos tan universales como una ruptura amorosa. Y si hay una artista contemoporánea y popular que ha sabido canalizar mejor que nadie las sensaciones que pueden producir el amor y el desamor es Shakira. Pero esta vez, el producto musical contó con una característica adicional y única: la alianza entre Shakira y Bizarrap logró tener debut récord para una canción en español o latina, alcanzando más de cincuenta millones de visualizaciones en YouTube y superando así al remix de Despacito, que hizo Luis Fonsi junto con Justin Bieber. Al cierre de esta edición, la sesión ya superó los setenta millones de reproducciones. Y en cuanto al chart de Spotify, la Session#53 también debutó en el número uno: se ubicó como el tema más escuchado en el Top 50 Global de Spotify. Este debut se convierte en la canción con más reproducciones en un solo día en lo que va de 2023, además de ser la canción con más streams en un solo día en la historia de Spotify en España y en Colombia. La Session#53 superó los quince millones de streams (datos al cierre de ayer) y es la más escuchada en mercados de habla hispana, como Argentina, Colombia, Chile o México, y ha logrado estar en el Top 10 de mercados como Suiza, Malta y Luxemburgo, donde se posicionó en 7°, 6° y 5° puesto, respectivamente.

No hay dos sin tres. Y es que esta Session#53 supera cualquier otra canción de cierre de relación que haya tenido. Un ejemplo que escondía nombre y apellido, pero tenía un clarísimo referente es Lo que más, canción que la colombiana compuso allá por 2010, al argentino Antonio de la Rúa. Por esos días, su intensa relación de diez años terminaba y con más tristeza que despecho, la letra retrata un lamento y el recordatorio de todo el amor que se habían jurado. 

Ese tono entristecido pero comedido es el que hace menos de tres meses se escucharía en Monotonía, publicada en octubre de 2022. Esta vez dedicada a Gerard Piqué y con resultado exitoso: cuenta con ciento sesenta millones de visualizaciones en YoutTube, lo que se traduciría en más de 4,5 millones de euros en beneficios. 

En esa canción que cuenta con la colaboración de Ozuna, la rutina es la causa de la seperación, porque hace que los amantes confundan (o reemplacen) las prioridades y sugería que la muerte del amor no neutralizaba la posibilidad de desearle a la persona amada la felicidad en una nueva relación. Al comienzo del video de Monotonía, Shakira está en un supermercado y allí suena la canción que inició lo que podría llamarse una trilogía del desamor. Te felicito, una colaboración con Raw Alejandro que supera las cuatrocientas cuarenta millones de visualizaciones solamente en YouTube, lo que equivale a aproximadamente un ingreso de 12,5 millones de euros en regalías. Estos números ya hacían de la mediática separación de Shakira y Piqué algo bastante redituable. Pero, como se vio hace ya 72 horas, a Shakira le quedaba un as bajo la manga. 

EL ADN de Biza. A esta altura, las sesiones de Bizarrap constituyen un género en sí. Nada demasiado nuevo bajo el sol: el formato está basado en el cypher del rap, que de por sí requiere un círculo, una pluralidad. Varios raperos arman un círculo y demuestran sus habilidades. Se han hecho varios ciclos que responden a esta lógica, el más significativo e importante a nivel local siendo el 24 Siempre, grabado en el Triángulo Estudio, regenteado por Núcleo, el templo del hip hop en Argentina. Los 24 Siempre proponían, en varias ocasiones, una sesión en solitario. El rapero miraba a cámara y entonaba una canción o, en algún caso, una improvisación. Y ahí es donde, por decirlo de algún modo, Bizarrap la vio. La “sesión”, en tanto producción relativamente fácil por lo acotada, permitía volar alto. Bastaba con equiparse de cámaras y producir beats (parte musical) que estuvieran a la altura de una canción. 

El perfeccionamiento técnico de Bizarrap trajo aparejada la posibilidad de trabajar con artistas cada vez más reconocidos, que escuchaban las sesiones y veían cómo el formato estaba funcionando. Y el ascenso meteórico de Bizarrap, que lo llevó a grabar con algunos de los artistas más reconocidos en habla hispana, llegó con Shakira a uno de sus escalones más altos. 

Y si bien hubo sorpresa cuando se anunció el estreno de la Session#53, también hubo inmediatamente mucha expectativa. Y esa sensación se tornó en euforia por la canción, que despertó reacciones y debates de todo tipo, convirtiéndola en una tendencia a nivel mundial.

Al diván. Entre las reacciones que provocó Shakira se destacó el debate por el mensaje de la canción. Los heterogéneos marcos de análisis que propone el feminismo propiciaron varias lecturas. Algunos la vieron como un empoderamiento, es decir, Shakira dejó de lado cualquier lectura ambigua, ponderando la facturación por sobre el llanto y diciendo lo que quiere decir, sin tapujos. Lali Espósito volcó en su Twitter: “No los veo rasgándose las vestiduras por canciones donde lo que se dice es misógino, machirulo o violento... Es más, las cantan y bailan contentos. Es una ruptura, y los artistas hacen de eso canciones”. Otras lecturas lamentaron esa postura y relativizaron el feminismo de la canción, alegando que no cualquier empoderamiento es necesariamente feminista. Julia Mengolini suscribió a esta perspectiva, argumentando que “no cualquier actitud de poder de una mujer es un acto feminista. Para que sea una actitud feminista tiene que necesariamente ser algo que nos empodere a todas”.

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