Por cuarto año consecutivo, el nombre de Nico Cotton, de 36 años, brilla entre los productores del año en la terna de los Latin Grammy 2025, que se entregarán en octubre próximo. Este reconocido productor argentino trabajó con artistas como Juanes, Cazzu, Duki, Khea, Tiago PZK, Abel Pintos, Milo J, Soledad Pastorutti,Nicki Nicole, Natalia Lafourcade, María Becerra, Juan Ingaramo, Wos y Louta.
Algo en ese lugar fundamental, históricamente silenciado, empieza de un tiempo a esta parte a llamar la atención de las audiencias. Y una cosa es cierta: los productores musicales atraen casi tanto como los autores de las canciones con las que trabajan. Destacable es el caso del también argentino Rafa Arcaute, multinominado y premiado productor que ha trabajado con algunos de los nombres más resonantes de la escena.
Alianza. Reconocido con siete certificaciones platino de RIAA (Asociación de la Industria Discográfica de Estados Unidos) para El Merengue de Marshmello y Manuel Turizo, y Automático de María Becerra, Nico Cotton obtuvo también numerosas nominaciones a los premios Gardel. El suyo se trata de un caso destacado, dentro de una lista local heterogénea, que da cuenta de la amplia gama de sonidos de la que es capaz Argentina. En la plana internacional, Cotton se sienta al lado de Rafa Arcaute, Edgar Barrera, Matheus Stiirmer, entre otros productores musicales.
Además de la mentada nominación como Mejor Productor del Año, Cotton compite por Grabación del año, por Desastres fabulosos, colaboración entre Conociendo Rusia y Jorge Drexler. Dicha canción es un encuentro entre dos artistas con distintas trayectorias pero que comparten un vínculo intenso por la tradición que los constituye. Así, mediados por la atenta escucha y dirección de Cotton, lograron destacar en la industria sin perder la intención de conmover a sus respectivos públicos.
No es magia. Nico Cotton empezó trabajando con Axel y en cierto momento planteó un viraje: la producción del disco Best Seller, de Juan Ingaramo. Eso marcó un camino al que apostó tiempo y conocimiento. El trabajo de Cotton es reconocido en Argentina por ser un sinónimo de calidad y en muchos casos de éxito. En su quehacer se conjugan una participación, en algunos casos, de la composición, el arduo trabajo de mezcla, y una noción de trascendencia internacional. En el sonido de Cotton, se evidencia que existe un idioma internacional en la música, y que descifrarlo es la principal tarea de quienes apuntan a la popularidad y el reconocimiento. Por eso, en sus trabajos hay siempre una fórmula inexacta, que es más una manera de operar. La escucha, la intención de acceder a texturas tridimensionales y una originalidad impredecible.
Amalgama. Sería imposible tratar de explicar su éxito, así como sería simplista decir que es solo de un productor talentoso. Un breve ensayo podría aventurar: Cotton ama la música argentina y piensa en el oído de quien escucha, con respeto y ambición. Quiere gustar, pero no resigna sus ideas. Su sonido puede viajar lejos y otorgarle reconocimientos internacionales, pero también puede entrar a cualquier boliche latinoamericano, guiando el baile y manteniendo la tensión con elegancia y sensualidad. Su caso ilustra lo colectiva que es la cadena de la canción, que puede nacer en el cuarto de un bohemio y terminar en una consola, para luego empezar el viaje más importante, hacia todas las audiencias posibles.