lunes 05 de diciembre de 2022
PROTAGONISTAS premio compartido

Nobel de la Paz para una iraquí y un congoleño

Los ganadores fueron la activista Nadia Murad y el médico Denis Mukwege. La elección de ambos apunta a reconocer sus esfuerzos “para poner fin a la violencia sexual como arma de guerra” en zonas altamente conflictivas.

05-10-2018 21:50

“Me gustaría poder decir que me enorgullece estar aquí en las Naciones Unidas pero no es así. Como partidaria de este organismo siento vergüenza de que los Estados no logren prevenir o incluso castigar el genocidio en pos de proteger sus propios intereses. Me avergüenzo, como abogada, de que no se haga justicia y de que no se formule ninguna queja al respecto. Y como mujer, me avergüenza que chicas como Nadia (Murad) se usen como mercancía y trofeo de guerra. Y nosotros como seres humanos ignoramos sus gritos de auxilio”.  

De esta manera hablaba Amal Clooney sobre Nadia Murad, quien ayer obtuvo el Premio Nobel de la Paz junto al médico congoleño Denis Mukwege.La esposa del actor acompañó a la joven a la ONU en 2016 para dar a conocer su historia y desde ese momento pudo hacer visible los ataques que sufren las mujeres en Irak.

Con mucho esfuerzo dio a conocer que son más de tres mil las niñas y adolescentes de la minoría yazidí que fueron sometidas a abusos sistemáticos y utilizadas como arma de guerra por la milicia terrorista de Estado Islámico. “Espero que el premio sirva para que la gente de distintas religiones se acepte y pueda convivir en paz”, expresó Murad minutos después de que se conociera la noticia de su Nobel.

 Por su parte, el jurado del Nobel señaló que la joven “tuvo la fortaleza para negarse a aceptar los códigos sociales que obligan a las mujeres a permanecer calladas y avergonzadas por los abusos de los que han sido

víctimas”. Además agregaron que “demostró un coraje inmenso para dar a conocer su sufrimiento y alzar su voz en nombre de las víctimas”.

Dupla. El otro ganador fue el médico ginecólogo Denis Mukwege, de 63 años. Nacido en la República Democrática del Congo pasó gran parte de su vida adulta ayudando a las víctimas de la violencia sexual cometida por guerrilleros en su país. Durante las últimas décadas trató a miles de pacientes, defendiendo su causa y trabajando por su reinserción en la sociedad.

“Este premio da esperanzas a las mujeres que han sido violadas al saber que no han sido olvidadas, que el mundo sabe por lo que están

pasando”, dijo a la prensa. Luego contó que se encontraba trabajando en su hospital en Kivu del Sur mientras se anunciaban las distinciones. En un determinado momento escuchó mucho ruido en la calle y al salir vio a cientos de mujeres que se habían reunido para celebrar con él.

Repercusiones. Si bien la mayoría de los comentarios hacia el médico fueron positivos, el gobierno de su país realizó fuertes críticas a su trabajo. “Nunca hemos estado de acuerdo con su análisis de la situación que realiza del país y creemos que solo ha politizado su lucha”, indicó el portavoz Lambert Mande.

Los dichos se deben a que en reiteradas ocasiones Mukwege denunció que los problemas surgían de la convulsión constante que se vive en el Congo y a que las autoridades no hacen nada para solucionarlos.

Los ataques hacia su persona comenzaron hace años y no fueron solo verbales. En 2012, tras revelar la complicidad política con los grupos paramilitares, estos realizaron un atentado en su contra. Primero quemaron su coche, luego mataron a su guardaespaldas y llegaron a tomar de rehenes a sus hijas. Esto lo obligó a exiliarse en Europa desde donde continuó con su lucha para que no se olvide lo que sucede en su país, al que luego regresó en 2013.

En esta Nota