Los grandes eventos deportivos como el Mundial de fútbol suelen asociarse con comidas abundantes y poco saludables, pero también representan una excelente oportunidad para promover hábitos positivos.
Según los especialistas, el estrés y la ansiedad pueden alterar el funcionamiento gastrointestinal, favoreciendo siendo síntomas como acidez, distensión abdominal, molestias digestivas, o sensación de pesadez.
Además, muchos comen de manera automática o más rápido, lo que lleva a consumir más cantidad de la necesaria.
Lo ideal es llegar a el partido sin mucha hambre, realizando una comida equilibrada previamente para evitar el picoteo compulsivo y el consumo excesivo de snacks. Especialmente a las personas con hipertensión, diabetes o enfermedades cardiovasculares.
Planificar qué van a comer, priorizar preparaciones caseras y limitar alimentos, con exceso de sodio, grasas saturadas y azúcares simples.
A los niños hay que ofrecerles frutas, verduras, sándwiches pequeños, quesos, yogures o pochoclo casero, poniendo el foco en el momento compartido, y no solo en la comida.
Los adultos mayores, por su parte, deben prestar especial atención en la hidratación, moderar el consumo de sal, alcohol, y comidas muy grasas y elegir alimentos de fácil masticación y digestión, además de mantener una adecuada organización de los horarios de alimentación y medicina.