El Ministerio de Cultura de Italia anunció un descubrimiento arqueológico de primer orden en el municipio de Apollosa, al sur del país. Se trata de un monumento funerario romano del siglo I d.C., perteneciente a la época augustea que tiene una decoración con escenas de combates de gladiadores.
El hallazgo se produjo casi de manera casual, debido a que un voluntario alertó a las autoridades tras detectar bloques de piedra labrada que habían quedado al descubierto tras el desbordamiento del arroyo Serrentella.
Las representaciones de gladiadores son poco frecuentes en este tipo de contextos funerarios. Los investigadores sugieren que el difunto pudo haber sido un alto funcionario o un ciudadano influyente estrechamente vinculado a la organización de espectáculos públicos en el Imperio.
Este hallazgo no solo enriquece el patrimonio de la Vía Apia, sino que permite conocer la vida de los ciudadanos que daban forma a la cultura del espectáculo en la Roma antigua.