La India es uno de los países más vulnerables frente al cambio climático, su régimen de lluvia es escaso y el problema principal de su agricultura es la crisis hídrica.
En ese sentido, su continente dispone de solo el 4% de los recursos de agua potable del planeta y de ese porcentaje el 64% se destina al cultivo de trigo, y el 65% al del arroz.
La población del campo alcanza a unas 700 millones de personas, cuyo nivel de productividad es bajo. De ese total, unos 300 millones de personas son pobres e indigentes.
El estado indio es disfuncional en la administración de los irrisorios recursos hídricos ya que más del 30% de sus ríos y lagos, están completamente contaminados.
Una característica de la economía agro es que ese país produce más frutas y hortalizas que granos, y destina a la legumbre más del 60%.
Por otro lado, la actual condición de producción de granos es insostenible en el largo plazo, por la intensidad con la que consume recursos, agua y fertilizantes.
Sin embargo, hay que resaltar que la India se ha transformado en una potencia nuclear y se prepara para lanzar en los próximos años una misión tripulada al espacio con tecnología propia.