El Gobierno nacional decidió postergar hasta febrero la aplicación del nuevo esquema de subsidios para la electricidad, el gas y las garrafas, que estaba previsto para comenzar en enero de 2026. La medida se tomó por cuestiones administrativas y técnicas vinculadas al cruce de datos de los usuarios.
Según fuentes oficiales, la postergación respondió a la necesidad de evitar errores en la segmentación de usuarios, que podrían derivar en facturas mal emitidas o reclamos masivos. Desde el Ejecutivo aclararon que no hubo cambios en la estrategia económica ni en el rumbo fiscal.
Durante enero, los hogares continuarán recibiendo los subsidios actuales, de acuerdo a los niveles de ingresos vigentes. Todavía resta la oficialización de los nuevos cuadros tarifarios por parte de la Secretaría de Energía, un paso clave para avanzar con el esquema definitivo.
El nuevo sistema prevé una reducción progresiva de las bonificaciones durante los meses de mayor consumo energético. El objetivo oficial es bajar el gasto en subsidios del 0,65% al 0,5% del PBI, lo que representaría un ahorro cercano a 3.000 millones de dólares.
De forma excepcional, en febrero la electricidad contará con un subsidio del 75%, mientras que el gas tendrá una bonificación del 25%, beneficio que se reducirá un 2% mensual hasta desaparecer en el plazo de un año.