SALUD
para el gobierno, un ejemplo A imitar

Duras críticas de vecinos al modelo peatonal de Reconquista

La gente transita entre motos, camiones y contenedores de basura. Galería de fotos

En altura. En la zona conviven peatones, autos, contenedores y camiones. Vecinos denuncian que las veredas son un playón para estacionar motos.
| Cedoc

El modelo de la calle Reconquista, que permite la convivencia entre autos y peatrones, es para la gestión de Mauricio Macri un ejemplo de peatonalización que se busca replicar en buena parte del Microcentro. El anuncio del plan –en 2009– había sido recibido con beneplácito por los vecinos, pero una vez implementados los cambios comenzaron a surgir los problemas que hoy a diario padecen aquellos que trabajan y viven en la zona, que en gran medida coinciden en que las obras acentuaron el caos habitual de los días hábiles en el principal corredor financiero de la city.

Frentistas y propietarios de la calle, que va desde Rivadavia hasta Leandro N. Alem, opinan que la condición de peatonal la convirtió en un desorden generalizado. Las veredas son una gran playa de estacionamiento para motos –incluso en espacios donde no está permitido– y bicicletas, dificultando la circulación y los accesos a edificios. El caos se acentúa por la mera convivencia, en espacios reducidos, de contenedores de basura, mesas de bares y restaurantes, autos particulares, micros escolares, camiones de caudales, bicis, motos y peatones. Como si fuera poco, los cortes y las reducciones por la existencia de obradores en el cruce con Bartolomé Mitre –también por trabajos de peatonalización– aumentan los problemas ya que obligan a los vehículos que transitan por allí a circular en ambos sentidos.

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“Nadie controla nada y todos hacen lo que quieren. Es imposible circular hasta para los que tenemos autos con permisos especiales. Creo que fue un error encarar todas las obras juntas en el Microcentro”, se queja Marcelo Fridlewski, propietario de un inmueble en Reconquista 458. “Los camiones de caudales y las motos estacionan en cualquier lado e interrumpen con total impunidad los accesos a los edificios. Y los guardias urbanos no están o sólo vienen para hacer multas. Es un maltrato hacia los que vivimos en esta zona”, agregó sin disimular su enojo.

La peatonalización de Reconquista forma parte de un plan integral de obras que apunta a restringir la circulación de autos por el Microcentro en el que el Gobierno porteño calcula invertir unos 250 millones de pesos. Por estos días también se están realizando trabajos sobre las calles 25 de Mayo, San Martín, Bartolomé Mitre y Sarmiento.

Marcos Schwab, administrador de consorcios de varios edificios sobre Reconquista, también hizo referencia al problema. “Notamos desde hace tiempo que el descontrol es cada vez mayor. Llegamos a plantar árboles para evitar que los camiones y las motos estacionen sobre las entradas, pero los rompieron maniobrando. Otra solución temporal fue colocar conos con cadenas pero tampoco funcionó: los corren y se paran donde quieren”, indica resignado Schwab.
Los comerciantes de la peatonal también sufren la presencia de largas filas de camiones de caudales. “Dejan los motores encendidos por motivos de seguridad entre tres y cuatro horas seguidas y llenan todos los locales de humo. La gente no entra porque casi no se puede respirar y así perdemos ventas todos los días. Nosotros decimos que Reconquista es una calle semi peatonal”, señalaron casi a dúo Marcelo y Miguel, encargados de una zapatería en la cuadra que va desde Sarmiento hasta Corrientes.

Desde el Gobierno defienden el plan para extender la peatonalización y explican que no todos los vecinos tienen quejas al respecto. “Las obras sobre Reconquista resultaron un aprendizaje para que no se repitan los mismos problemas en las otras calles en las que se está trabajando. Por ejemplo, se van a instalar otro tipo de bolardos, para evitar que se rompan con los golpes de los vehículos, y también habrá dársenas especiales en entidades bancarias para restringir la circulación de los camiones de caudales”, señaló Clara Muzzio, líder de Proyecto del Plan Microcentro.