SALUD
Cuidado de la salud

Vacuna contra el herpes zóster: a quiénes se recomienda y qué complicaciones ayuda a evitar

La vacunación reduce de forma significativa el riesgo de herpes zóster y de sus complicaciones más graves, como el dolor crónico, especialmente en mayores de 50 años y personas con defensas bajas.

 herpes zóster
herpes zóster, | Freepik

El herpes zóster, conocido popularmente como culebrilla, es una enfermedad viral que suele subestimarse, pero que puede generar un dolor intenso y persistente, con un impacto directo en la calidad de vida. En los últimos años, la vacunación se consolidó como una de las estrategias más eficaces para prevenir esta patología y, sobre todo, sus complicaciones más severas, especialmente en personas mayores de 50 años y en quienes presentan un sistema inmunológico debilitado.

Mosquitos presentes, casos ausentes: la paradoja del dengue en Argentina

El herpes zóster se produce por la reactivación del virus varicela-zóster, responsable de la varicela. Tras la infección inicial —habitualmente durante la infancia— el virus permanece latente en el organismo y puede reactivarse años o incluso décadas después, cuando las defensas disminuyen.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

 herpes zóster

La enfermedad suele manifestarse con una erupción cutánea dolorosa, con ampollas agrupadas, que aparece en un solo lado del cuerpo y sigue el trayecto de un nervio. Aunque las lesiones cutáneas son el signo más visible, el principal problema es el dolor, que puede ser intenso y persistir aun después de que la piel haya cicatrizado.

Una de las consecuencias más temidas del herpes zóster es la neuralgia postherpética, un dolor nervioso crónico que puede prolongarse durante meses o incluso años. Se trata de una afección que puede resultar incapacitante, alterar el sueño, afectar el estado de ánimo y limitar las actividades cotidianas.

Chagas, dengue, lepra y más: las enfermedades tropicales olvidadas que siguen presentes y son enemigas silenciosas del mundo

En adultos mayores, esta complicación es más frecuente y suele presentarse con mayor intensidad. Por ese motivo, la prevención del herpes zóster no solo apunta a evitar la erupción cutánea, sino también a reducir de manera significativa el riesgo de desarrollar dolor crónico.

Qué beneficios ofrece la vacuna contra el herpes zóster

La vacuna contra el herpes zóster tiene como objetivo principal reforzar la respuesta inmunológica frente al virus y evitar su reactivación. La evidencia científica indica que reduce de forma significativa la probabilidad de desarrollar la enfermedad y, en caso de que ocurra, disminuye la intensidad del cuadro y del dolor asociado.

Uno de los beneficios más relevantes es la reducción del riesgo de neuralgia postherpética, lo que representa una mejora concreta en la calidad de vida. Además, la vacunación también disminuye la posibilidad de otras complicaciones menos frecuentes, como infecciones bacterianas secundarias o compromiso ocular.

Quiénes deben vacunarse contra el herpes zóster

Las recomendaciones actuales priorizan la vacunación en adultos mayores de 50 años. A partir de esa edad, el sistema inmunitario pierde eficacia de manera progresiva, lo que facilita la reactivación del virus varicela-zóster.

Cáncer en Argentina: el 40% de los casos podrían prevenirse evitando factores de riesgo clave

También se indica la vacuna en personas desde los 18 años con el sistema inmunológico comprometido, como quienes reciben tratamientos oncológicos, fueron sometidos a trasplantes, viven con VIH o padecen enfermedades que afectan las defensas. En estos grupos, el riesgo de herpes zóster y de complicaciones graves es mayor.

¿Conviene vacunarse si ya se tuvo herpes zóster?

Sí. Haber tenido herpes zóster no garantiza inmunidad permanente. La vacunación está indicada incluso en personas que ya atravesaron un episodio previo, ya que ayuda a prevenir nuevas reactivaciones del virus y reduce el riesgo de futuros cuadros dolorosos.

En un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de enfermedades crónicas, la vacuna contra el herpes zóster se consolida como una herramienta preventiva clave. No solo protege frente a una enfermedad extremadamente dolorosa, sino que también previene secuelas que pueden afectar de forma duradera la vida diaria.

Consultar con un médico sobre la indicación y el momento adecuado para vacunarse es un paso fundamental para reducir riesgos y preservar la salud.

LV/fl