La justicia de menores y las autoridades educativas rionegrinas investigan las circunstancias en las cuales un niño de 13 años, alumno de una escuela primaria de Viedma le vendió un revólver calibre 22 al portero del mismo establecimiento, informaron fuentes judiciales y de Educación.
Susana Jiménez, directora de la escuela 276, que funciona en el barrio Mi Bandera de las afueras de la capital rionegrina, informó que el hecho ocurrió aproximadamente un mes atrás pero llegó a su conocimiento hace diez días.
El chico involucrado en el caso, alumno de séptimo grado, no concurre en estos días al establecimiento y se encuentra bajo atención psicológica, recibiendo asistencia educativa domiciliaria del Equipo Técnico de Apoyo Pedagógico.
Según el testimonio de otros escolares el menor no habría exhibido el arma a sus compañeros, ni tampoco tuvo actitudes amenazantes cuando la llevó a la escuela.
El portero, que habría pagado 50 pesos por el arma, fue suspendido preventivamente por la empresa Servicio de Apoyo Escolar Rionegrino Sociedad Anónima (Saersa) que tiene la concesión de ese tipo de prestaciones.
Las fuentes policiales consultadas dijeron a Télam que se ignora el origen del revólver, calibre 22 corto, pero se presume que el chico podría haberlo encontrado en la vía pública o en algún escondite de ese sector de la ciudad.
El caso causó preocupación en la comunidad educativa del barrio Mi Bandera, habitada por familias de condición humilde, teniendo en cuenta el trágico antecedente de la escuela Islas Malvinas de la vecina ciudad de Carmen de Patagones.
Una asamblea de directivos, docentes y padres analizó la situación, con la presencia de autoridades del ministerio de Educación y de la policía.
La directora técnica de la cartera educativa, Clelia Rodríguez Taylor, informó que "los equipos psicopedagógicos están trabajando con los docentes, para que puedan superar los miedos ante este tipo de casos, para que puedan manejar la seguridad y ocupar el rol de adultos".
Sobre el chico que protagonizó el caso sostuvo que "provisoriamente está recibiendo prestación de la supervisión con una maestra especial; no acordamos con eso pero no podemos meterlo de prepo en la escuela".
"Apostamos a las políticas inclusivas, dentro de la tolerancia y los derechos del niño, pero entendemos el miedo de los docentes y de toda la comunidad" agregó, en declaraciones a la prensa.
Fuente: Télam