Dos personas irrumpieron ayer en la casa del director técnico Juan Amador Sánchez, en el barrio porteño de San Cristóbal, y luego de amordazarlo y maniatarlo le robaron 50 mil pesos que pertenecían a su hijo Alan, jugador de Huracán, que había cobrado la semana pasada.
Según el joven jugador, los delincuentes le dijeron a su padre "te vendieron". El futbolista consideró "extraño" que sólo hayan revisado su habitación.
Todo sucedió alrededor de las 12 cuando el ex técnico de Talleres de Córdoba, Instituto, Almagro y la Selección de Haití se encontraba solo mirando televisión en el living de su casa, donde vive junto a su esposa y sus dos hijos. Sánchez oyó ruidos en la puerta y de inmediato fue sorprendido por dos personas, una de las cuales le apuntó con un revólver.
Los asaltantes lo llevaron al baño donde lo amordazaron y le inmovilizaron las manos y los pies con cinta de embalar que habían llevado. Luego, uno de los ladrones se dirigió directamente a la habitación de Alan (23) que juega como volante ofensivo en Huracán y le robó el sueldo que había cobrado entre el jueves y viernes de la semana pasada.
"Es extraño que sólo revisaron mi habitación, es evidente que sabían que tenia plata", relató Alan y agregó: "Calculo que alguien tenía el dato concreto de que habíamos cobrado". Los asaltantes escaparon con el sueldo del jugador y algo más de dinero, y dejaron a Juan Amador Sánchez en el baño atado y amordazado.
Poco después, la esposa del entrenador y ex jugador que se desempeñó como marcador central en varios equipos, entre ellos River y Boca pero se destacó en Platense, llegó al domicilio. La mujer vio la puerta de calle abierta y la habitación de su hijo revuelta. Tras pedir ayuda a un vecino, lña mujer llamó a la Policía. A los pocos minutos arribó al lugar un móvil de la comisaría 20, con jurisdicción en la zona. Al revisar la vivienda, los policías encontraron a Sánchez encerrado en el baño, imposibilitado de pedir ayuda.
"Fue muy fuerte ver a la policía cuando sacaba a mi viejo del baño", refirió Alan. "Lo llamativo es que la puerta no estaba violentada, no sabemos cómo entraron", añadió.
Fuente: DyN