La carrera para prevenir las enfermedades cardiovasculares está entrando en una nueva etapa. Si durante décadas el objetivo central de los médicos en este tema era reducir los niveles elevados de colesterol, hoy apuntan a algo más ambicioso: intervenir de manera temprana, sostener el control a largo plazo y adaptar el tratamiento a cada paciente.
Esta es una de las principales conclusiones que deja la “Actualización 2025” de las guías europeas para el manejo de dislipemias, documentos que volvieron a colocar al colesterol LDL -conocido popularmente como "colesterol malo"- en el foco de las estrategias de prevención.
La evidencia acumulada durante años confirma que, cuanto antes se logre reducir el colesterol LDL y mantenerlo en valores bajos, menor será la probabilidad de sufrir eventos cardiovasculares graves, como infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares o enfermedad arterial periférica.
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo
La relevancia de esta problemática no es exagerada. Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo y suman una pesada carga a los sistemas sanitarios. En Argentina, los datos muestran que una proporción significativa de la población adulta (algo menos del 40%) mantiene niveles elevados de colesterol, condición que muchas veces transcurre sin síntomas.
"Si bien intervienen múltiples factores de riesgo, el colesterol LDL sigue siendo un protagonista central que facilita el desarrollo de la enfermedad aterosclerótica", explicó Augusto Lavalle Cobo, cardiólogo y presidente de la Sociedad Argentina de Lípidos, además de jefe del Servicio de Cardiología del Sanatorio Otamendi, durante una conferencia de prensa a la que asistió PERFIL.
¿Qué es la aterosclerosis?
La aterosclerosis es un proceso silencioso en el que las partículas de colesterol LDL se acumulan progresivamente en las paredes de las arterias, formando placas que reducen el flujo sanguíneo y que pueden ser la causa de episodios cardiovasculares graves o fatales. Por esa razón, las nuevas guías de prevención recomiendan llegar a objetivos terapéuticos más estrictos, especialmente para pacientes considerados de alto o muy alto riesgo, bajando fuertemente el colesterol.

Entre los cambios no está solo que la persona alcance cifras más bajas. La tendencia es avanzar hacia una medicina personalizada, que sea capaz de contemplar las condiciones clínicas particulares de cada persona y sus objetivos saludables. En ese contexto, los especialistas destacan que la elección de la terapia farmacológica que se le va a recomendar al paciente ya no depende exclusivamente de su capacidad para disminuir el colesterol. También valoran aspectos como la tolerabilidad, la coexistencia de otras enfermedades y el potencial de interacción con los múltiples medicamentos que muchos pacientes añosos reciben por tener varias patologías.
"Hoy la tendencia es contemplar el riesgo cardiovascular global, las comorbilidades y la tolerabilidad de cada paciente", señaló el endocrinólogo Adrián Proietti, profesor de posgrado de la Universidad FASTA y director del servicio de endocrinopatías del Centro Médico Integral Kynet.
Las opciones farmacológicas disponibles
Entre las alternativas terapéuticas disponibles hoy en las farmacias se encuentra la pitavastatina, una molécula de la familia de las estatinas que mostró eficacia en la reducción del colesterol LDL y que tiene características diferenciales que la hacen atractiva para determinados grupos de pacientes.
En estudios clínicos se observó que esta molécula posee un bajo potencial de interacciones farmacológicas. Además, otras investigaciones señalaron un comportamiento metabólico neutro -e incluso favorable- respecto del metabolismo de la glucosa, un aspecto especialmente relevante para personas con prediabetes o diabetes tipo 2.
¿Cuál es el alimento que puede reducir el colesterol malo?
También la convierten en una opción para pacientes con enfermedad renal crónica, personas polimedicadas o individuos que previamente experimentaron intolerancia con otras estatinas.
Los especialistas coinciden en que un gran reto para la salud pública es mejorar la detección precoz de los factores de riesgo y aumentar la adherencia a los tratamientos. La prevención cardiovascular ya no depende únicamente de una receta médica: requiere seguimiento, controles periódicos y una combinación equilibrada entre hábitos saludables y encontrar la terapia farmacológica adecuada.
Los números de las enfermedades cardiovasculares
- La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en el mundo.
- Más del 50% de los eventos cardiovasculares están vinculados a niveles elevados de colesterol “malo”.
- Por cada reducción de 1 mmol/L (≈39 mg/dL) de LDL, el riesgo cardiovascular disminuye alrededor de un 21%.
- Una dosis de 4 mg de pitavastatina puede lograr reducciones de hasta un 47% del colesterol “malo”.
- El estudio REPRIEVE mostró una reducción del 35% en eventos cardiovasculares mayores cuando los pacientes con VIH recibían pitavastatina.
Cinco recomendaciones saludables para el corazón
Para estar mejor en este rubro, los médicos recomiendan: hacerse controles periódicos; cumplir con una alimentación y dieta saludable; realizar actividad física regular, dejar el tabaco, sea en forma de cigarrillo o de vapeo, y cumplir con el tratamiento farmacológico cuando está indicado por un médico.
Estos cinco ítems conforman la estrategia destinada a disminuir el riesgo cardiovascular a largo plazo. Y las guías europeas más recientes refuerzan la idea: cuanto antes se controle el colesterol y más sostenida sea su reducción a lo largo de la vida, mayores son los beneficios para la salud cardiovascular.
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