La iniciativa pertenece al diputado pampeano Daniel Kroneberger (UCR) y establece que las empresas prestadoras deberán habilitar un registro de reclamos que tendrán que ser satisfechos "en plazos perentorios" conforme a lo que se disponga posteriormente en la reglamentación de la norma.
El legislador consideró que "las vías de acción para dirigir una queja son a menudo dificultosas, arrojando al usuario a la impotencia y a la resignación" y obligan a sus clientes a "canalizar sus demandas a través de operadores telefónicos".
Sin perjuicio de que las empresas prestadoras contengan una línea gratuita de atención al usuario, el proyecto indica que también habrán de contar con una oficina de atención al público hacia dónde el interesado podrá dirigirse.
En ese lugar al damnificado se le deberán entregar una constancia fehaciente de su reclamo, mientras que en caso de que la queja se haya hecho por vía telefónica la empresa prestataria deberá instrumentar los medios necesarios para expedirle al reclamante un comprobante escrito de la presentación formulada.
"Una estadística mensual de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor -indicó Kroneberger- exhibe que el 15 por ciento de los reclamos que este ente gubernamental recibe corresponden a la prestación de los servicios públicos. Es esto una muestra del desamparo del consumidor frente a las empresas prestadoras".
Fuente: DyN
Buscan la obligatoriedad de un registro de reclamos
La Cámara de Diputados dio media sanción y giró al Senado un proyecto que modifica la ley de Defensa del Consumidor para incorporar un Registro de Reclamos para que los usuarios y consumidores dejen asentadas sus quejas.