Dos trabajadores rurales murieron en Corrientes mientras intentaban proteger ganado de la crecida del río Paraná. Los hombres realizaban tareas en una isla cercana a Bella Vista cuando cayeron al agua. Sus cuerpos fueron encontrados después de un operativo de búsqueda que se extendió durante el fin de semana.
La emergencia hídrica afecta a distintas localidades del Litoral por las intensas lluvias y el aumento del caudal de los ríos. En Corrientes, más de 800 personas habían sido evacuadas hasta este lunes, según los últimos datos oficiales citados por la AFP. La situación también genera complicaciones en Chaco, Entre Ríos y Misiones, además de zonas de Paraguay.
Las víctimas, identificadas por los apellidos Salazar y Ledesma, trabajaban en el traslado de ganado para evitar que los animales quedaran expuestos al avance del agua en la isla Ibirapitá, cerca de Bella Vista.

Según la reconstrucción del episodio, ambos habían sido vistos por última vez el viernes. Se desplazaban a caballo hacia una laguna interna de la isla para retirar una estructura instalada en la costa cuando habrían perdido pie y caído al agua.
Durante la búsqueda, los equipos encontraron primero los caballos. Después localizaron el cuerpo de Salazar y, con la intervención de buzos tácticos, hallaron a Ledesma. En el mismo sector también había sido encontrado un caballo muerto por ahogamiento.
El operativo contó con la participación de la Prefectura Naval Argentina, efectivos de la Policía Rural y personal de distintas dependencias policiales. La muerte de los trabajadores expuso los riesgos que enfrentan los productores rurales durante las crecidas, cuando deben trasladar animales desde las islas hacia zonas más elevadas antes de que los accesos queden bajo el agua.
El río Paraná superó el nivel de evacuación en Corrientes
La capital provincial es uno de los puntos afectados por la creciente. Según los datos difundidos en el relevamiento compartido, el Paraná llegó a los 7,07 metros, por encima de los 7 metros establecidos como nivel de evacuación. En esa ciudad, unas 340 personas de alrededor de 90 familias debieron dejar sus viviendas y muchas se alojaron en casas de familiares o conocidos.
Itatí también atraviesa una situación compleja por el avance del río. Cerca de 200 personas fueron trasladadas a centros de evacuación, mientras que otras abandonaron sus hogares por sus propios medios.

Además, Paso de la Patria permanece en nivel de evacuación y las localidades de Bella Vista y Goya continúan en alerta por la crecida del Paraná. En la cuenca del río Uruguay, las complicaciones alcanzan a Alvear, La Cruz, Yapeyú y Bonpland.
La preocupación se concentra en las zonas bajas y costeras, donde el ingreso del agua puede aislar viviendas, caminos y establecimientos productivos. El aumento del caudal también obliga a los productores a acelerar el traslado del ganado desde los terrenos inundables.
Alerta por inundaciones en Chaco, Entre Ríos y Misiones
Las consecuencias de las lluvias también se sienten en otras provincias del noreste argentino. En Chaco, el gobierno provincial emitió una alerta roja para algunas localidades ubicadas fuera de las defensas contra inundaciones.
En Entre Ríos, que permanece en emergencia hídrica desde agosto, siete familias fueron evacuadas por la crecida del río Uruguay.
En Misiones, el caudal del río Iguazú llegó a multiplicar por diez su promedio habitual. Por precaución, las pasarelas de acceso a la Garganta del Diablo, uno de los principales atractivos de las Cataratas del Iguazú, permanecen cerradas desde agosto.
La situación también afecta a Paraguay. En Ciudad del Este, unas 1.000 familias fueron evacuadas la semana pasada por las inundaciones relacionadas con el fenómeno climático.
LB/MSS