El asteroide 99942 Apophis, una roca espacial de dimensiones comparables con la Torre Eiffel, pasará extraordinariamente cerca de la Tierra el viernes 13 de abril de 2029. De acuerdo con los cálculos de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA), se aproximará a unos 32.000 kilómetros de la superficie terrestre, una distancia inferior a la altura de numerosos satélites ubicados en órbita geosincrónica.
El encuentro será el acercamiento más próximo de un asteroide de este tamaño que la humanidad haya podido anticipar científicamente. La NASA aclaró que Apophis atravesará de manera segura las inmediaciones del planeta y que no supone un peligro para las personas, los astronautas ni los satélites. Un fenómeno semejante ocurre, en promedio, solamente una vez cada varios miles de años.

Suele afirmarse que fue descubierto por la NASA, pero el objeto fue identificado el 19 de junio de 2004 por los astrónomos Roy Tucker, David Tholen y Fabrizio Bernardi, quienes trabajaban con el telescopio Bok de 2,3 metros del Observatorio Nacional de Kitt Peak, cerca de Tucson, Arizona. En aquel momento recibió la designación provisional 2004 MN4.
Las primeras estimaciones orbitales provocaron preocupación porque indicaban una posibilidad de impacto contra la Tierra en 2029 y, posteriormente, en 2036 o 2068. Sin embargo, años de observaciones ópticas y mediciones de radar permitieron precisar su trayectoria. En marzo de 2021, los nuevos datos obtenidos desde los observatorios de Goldstone y Green Bank descartaron una colisión durante al menos los próximos 100 años.
Cuánto mide el asteroide 99942 Apophis
Apophis posee una forma irregular y alargada. La NASA estima un diámetro medio de aproximadamente 340 metros y un eje longitudinal de al menos 450 metros, mientras que la ESA emplea una medida media cercana a los 375 metros. Estas características explican su comparación con la Torre Eiffel, cuya altura total ronda los 330 metros.
El asteroide recibió su nombre por Apofis, la denominación griega de Apep, una divinidad egipcia asociada con el mal y la destrucción. Aunque en los medios también fue presentado como el “Dios del caos”, ese apodo no significa que constituya una amenaza actual: tanto la NASA como la ESA sostienen que el sobrevuelo de 2029 será completamente seguro.
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Esta roca espacial es una reliquia de la formación del sistema solar, ocurrida hace alrededor de 4.600 millones de años. Se habría originado en el cinturón principal de asteroides situado entre Marte y Júpiter, pero las interacciones gravitatorias —principalmente con Júpiter— modificaron su recorrido durante millones de años y lo llevaron a cruzar la trayectoria orbital de la Tierra.
Apophis pertenece a los asteroides de tipo S, compuestos principalmente por silicatos y una combinación de metales como níquel y hierro. Las imágenes de radar sugieren que podría tener dos lóbulos y una apariencia similar a la de un maní, aunque todavía no existen fotografías de alta resolución que permitan conocer en detalle su superficie.
Qué ocurrirá con Apophis durante su aproximación a la Tierra
La gravedad terrestre ejercerá una influencia considerable durante el acercamiento. Las llamadas fuerzas de marea tirarán con mayor intensidad del sector de Apophis más próximo al planeta, por lo que el asteroide será estirado y comprimido. El proceso podría modificar su velocidad de rotación, cambiar la orientación de su eje y producir pequeños sismos o deslizamientos de materiales en las zonas más inclinadas.
El encuentro también transformará su órbita alrededor del Sol. Antes del sobrevuelo, Apophis completa una vuelta en aproximadamente 0,9 años terrestres y forma parte del grupo Aten. Después del 13 de abril de 2029, la órbita se ampliará, su período aumentará a cerca de 1,2 años y el asteroide pasará a integrar el grupo Apolo, según la Agencia Espacial Europea.
Durante varias horas, Apophis podrá observarse a simple vista desde sectores de Europa, África y algunas regiones de Asia, siempre que existan condiciones meteorológicas adecuadas y poca contaminación lumínica. El objeto aparecerá como un punto luminoso en movimiento, similar a una estrella, mientras que una red internacional de telescopios y radares registrará su trayectoria, brillo, forma y rotación.
Las misiones que estudiarán el acercamiento de Apophis
La NASA enviará la sonda OSIRIS-APEX, anteriormente llamada OSIRIS-REx, para examinar el asteroide después del sobrevuelo. La nave, que llevó muestras del asteroide Bennu a la Tierra en 2023, viajará aproximadamente una hora detrás de Apophis y llegará a su objetivo en junio de 2029. Durante una campaña de 18 meses cartografiará su superficie, analizará su composición química y estudiará los cambios causados por la gravedad terrestre. Incluso podría acercarse hasta unos cinco metros y utilizar sus propulsores para levantar polvo y dejar expuesto el material del subsuelo, aunque no recogerá muestras.
La misión Ramses de la ESA, por su parte, deberá despegar durante la primavera boreal de 2028 en un cohete japonés H3 para encontrarse con Apophis antes de su paso por la Tierra. La nave y sus dos pequeños satélites CubeSat acompañarán al asteroide y ofrecerán una perspectiva anterior, simultánea y posterior al encuentro. Su construcción ya comenzó y deberá cumplir un calendario especialmente ajustado.
El trabajo combinado de OSIRIS-APEX, Ramses y los observatorios terrestres permitirá reconstruir la estructura interna de Apophis y comprobar cómo responde un asteroide a fuerzas gravitatorias extremas. Aunque el objeto no representa un riesgo, el sobrevuelo servirá para perfeccionar los sistemas de detección, reconocimiento y respuesta ante futuras amenazas, convirtiéndose en un ensayo excepcional para la defensa planetaria internacional.
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