SOCIEDAD
10 de octubre / Día de la salud mental

El estrés sigue en alza: una encuesta encontró que seis de cada diez argentinas dicen padecerlo

Una encuesta internacional, que también tuvo su capítulo local, reveló que el 57% de las mujeres argentinas experimenta estrés con frecuencia, nueve puntos por encima del promedio mundial femenino. Nuestro país quedó entre los diez con mayores niveles de estrés declarado entre las mujeres y ocupa el tercer lugar de América Latina. Este problema de salud mental alcanza su “pico” en el grupo etario de mujeres de entre 35 y 49 años. Deudas, dificultades económicas y las preocupaciones familiares aparecen entre los desencadenantes más mencionados.

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Género. Como era previsible, las mujeres reportaron porcentajes más elevados de estrés que en los varones de su mismo grupo etario. | Freepik

El estrés dejó de ser un problema ocasional para convertirse en una experiencia cotidiana para buena parte de los argentinos.

Pero no afecta a todos por igual: las mujeres aparecen como las más perjudicadas y los datos ubican al país entre los diez con mayores niveles de estrés femenino del mundo.

En concreto, el 57% de las argentinas asegura experimentar estrés con frecuencia, nueve puntos porcentuales por encima del promedio internacional, que alcanza al 48%.

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En varones lo afirma el 41% de los consultados.

La cifra surge de la encuesta Worldviews Survey, realizada por la consultora Voices! y la red internacional WIN entre 45 mil personas de todo el mundo, incluyendo a 1000 residentes argentinos.

El relevamiento, difundido con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, coloca a la Argentina en el tercer puesto latinoamericano de estrés femenino, detrás de Chile, donde llega al 66%, y Ecuador, con el 59%.

La situación se vuelve especialmente preocupante al analizar las edades. Entre las argentinas de 35 a 49 años, el estrés frecuente llega al 66%: dos de cada tres mujeres de ese grupo etario dicen padecerlo. Entre las jóvenes de 18 a 24 años alcanza al 60%. También aparecen diferencias educativas: afecta al 60% de las mujeres con estudios secundarios y al 59% de aquellas con educación primaria, frente al 51% de quienes cuentan con formación superior.

El fenómeno excede la cuestión de género. En el conjunto de la población argentina, el 50% reconoce sufrir estrés regularmente, un salto de 17 puntos respecto del 33% registrado en 2025.

“Los resultados muestran un aumento muy significativo del estrés en la sociedad argentina: en apenas un año pasamos de un 33% a un 50% de personas que dicen experimentarlo con frecuencia”, señaló Constanza Cilley, directora ejecutiva de Voices! y analista social responsable del estudio. Para la especialista, las cifras también reflejan que el problema está profundamente atravesado por las condiciones económicas y sociales.

No hay plata. ¿Por qué los argentinos están tan estresados? La investigación ofrece una respuesta contundente: las dificultades económicas encabezan ampliamente la lista de preocupaciones. El 54% identifica la falta de dinero o las deudas como desencadenantes de estrés, frente al 32% del promedio mundial. El desempleo aparece segundo, con el 32%, seguido por el trabajo, con el 28%, y las cuestiones familiares, con el 26%.

Entre las mujeres, esta relación resulta todavía más marcada. El 59% identifica las dificultades económicas como fuente de estrés, frente al 48% de los hombres. Las preocupaciones familiares también muestran diferencias significativas: son mencionadas por el 31% de ellas, contra el 20% de ellos. Y los problemas de salud afectan como factor estresante al 23% de las mujeres, frente al 17% de los varones.

Estas diferencias sugieren que el estrés femenino no puede explicarse únicamente por características individuales. Las presiones económicas, las responsabilidades familiares y las exigencias laborales forman parte de un escenario en el que se superponen distintas fuentes de tensión. Aunque el relevamiento no permite establecer relaciones causales, sí muestra que las preocupaciones cotidianas tienen un peso decisivo en el malestar declarado.

Salud. El impacto del estrés sobre la salud trasciende las sensaciones de cansancio o preocupación. El doctor Rolando Salinas, jefe del Instituto de Salud Mental y Medicina Psicosomática del Hospital Alemán, advierte que los trastornos emocionales muchas veces se manifiestan a través de síntomas físicos. Palpitaciones, dolores de cabeza, contracturas, alteraciones gastrointestinales, mareos y dificultades para dormir pueden acompañarlos.

El especialista recuerda que un estudio epidemiológico publicado en 2018, realizado sobre 3.927 adultos, encontró que casi tres de cada diez personas habían presentado algún trastorno mental durante su vida. Los problemas aparecían tempranamente, con una edad mediana de inicio cercana a los veinte años. Los trastornos de ansiedad encabezaban, seguidos por los del ánimo y los relacionados con el consumo de sustancias.

Salinas también destaca una señal surgida de la experiencia asistencial: después de 2020, los días perdidos por enfermedad entre la población consultante aumentaron alrededor del 50%. El médico aclara que estos resultados no pueden extrapolarse directamente al conjunto de la sociedad, pero considera que justifican profundizar los estudios sobre el impacto del malestar psicológico y sus consecuencias.

Otro aspecto central es evitar que la atención comience recién cuando aparece una crisis. Para Salinas, la medicina general y la atención primaria deben cumplir un papel más activo en el reconocimiento de síntomas y en las derivaciones oportunas. Su planteo apunta a integrar la salud física y mental, sin convertir cualquier situación de estrés en un diagnóstico psiquiátrico. “La puerta de entrada existe. El desafío es ampliar su capacidad de respuesta”, resume.

Un programa para la salud mental adolescente

E.G.

El gobierno nacional comenzó a implementar el Programa Bienestar Emocional en Escuelas. Se trata de una iniciativa destinada a identificar en forma temprana algunos problemas de salud mental entre adolescentes de 13 a 17 años. La primera etapa alcanzará a 100 establecimientos secundarios de Mendoza, Tucumán, Chaco, Chubut y San Juan.

La estrategia, coordinada entre los ministerios de Salud y Capital Humano, contempla encuestas digitales, voluntarias y autoadministradas para detectar indicadores de malestar emocional.

Para ello se utilizará el cuestionario “Internacional Strengths and Difficulties Questionnaire” (SDQ), una herramienta de tamizaje que no constituye, por sí misma, un diagnóstico clínico pero ayuda a establecer parámetros.

Los resultados serán evaluados por equipos escolares capacitados, que podrán realizar entrevistas y articular intervenciones con los servicios sanitarios.

Ante situaciones comunes en esta etapa etaria como autolesiones, verbalizaciones de muerte, intentos de suicidio o peligro inmediato, el Plan propone activar los protocolos provinciales de salud correspondientes a cada caso, independientemente del resultado del cuestionario.

La edad delicada

◆ Entre las argentinas, el estrés frecuente alcanza su punto más alto entre las mujeres de 35 a 49 años de edad.

◆ El estrés frecuente llega a su punto más alto entre los hombres argentinos de 25 a 34 años (48%).

◆ En el ranking de estrés, Argentina ocupa el tercer puesto entre los países de América Latina.

◆ La educación funciona como “protector”.