El Ultra Music Festival en Costanera Sur de Puerto Madero, a cargo de la productora Good News, promete disputarle esta noche un lugar a la consabida Creamfields entre los eventos más populares en el calendario porteño de la música electrónica. Con cabezas de cartel como el grupo francés Justice y el DJ británico John Digweed, la lista cuenta con más de 22 artistas internacionales.
Alguien tiene que manejarlos a todos. Según diversas fuentes consultadas por Perfil.com, uno de los encargados de hacerlo es Nicolás Alejandro Barlaro (38), ex novio de Florencia Macri –hija menor de Franco– y condenado a tres años de prisión por encubrir el brutal secuestro de Ariel Strajman en 2002, quien terminó con un dedo amputado por sus captores.
Una voz cercana indica: “Nicolás hace años que es booker, se encarga de contactar a los managers y agencias de DJs y traer a los artistas electrónicos acá. Trabaja principalmente con los dueños de Crobar, que están entre los productores del festival. Desde el tema de Strajman que tiene un perfil muy bajo, pero sigue en la noche”.
La misma fuente también apunta: “Para el Ultra, consiguió que toque Justice, que era algo muy buscado por los productores de acá, con un cachet altísimo, de 200 mil dólares para arriba”. Desde el entorno del UMF, una voz lo defiende: "Nico es un pibe al que le pasó algo oscuro, pero ama la música, ama la movida y se mata laburando".
También, el Ultra Music Festival es una marca internacional al menos prestigiosa. Con versiones en Brasil e Ibiza, su evento principal cada marzo en Miami reúne un mínimo de 100 mil personas. Otra voz afirma: “Nicolás fue uno de los que negoció la licencia por varios años”. De acuerdo con otras fuentes, Leandro Cabo Guillot, ex novio de la fallecida Jazmín de Grazia, también estaría involucrado en la realización del festival.
Este no es el debut de Barlaro en la noche porteña. Tras sus comienzos como "portero" en discos como La Morocha o Tequila, fue su sociedad en la firma Go Q con Adrián Sommaruga –encargado de seguridad en discos y condenado a 22 años por el secuestro de Strajman– lo que lo llevó a la cárcel. La Justicia comprobó que Strajman había sido alojado en el dúplex número 6 del complejo La Bonanza de Pilar, que Barlaro intentaba comprar por leasing y finalmente perdió.
En su testimonio durante el juicio oral, apuntó contra su ex socio. Cumplió 19 meses de su condena en el penal de Ezeiza, cocinando y enseñándole inglés a sus compañeros de pabellón. Sin embargo, este no sería su único revés judicial: datos de la Cámara del Crimen lo conectan a una causa por coacción agravada también de 2002 y radicada en el Juzgado de Instrucción 41.
Todavía en libertad condicional, Barlaro volvió a la fama en enero de 2006 como novio de Florencia Macri, con presentación oficial en la casa familiar en Manantiales. Resultaba al menos curioso: Florencia había sido secuestrada tres años antes. Asediado por los paparazzi, Barlaro finalmente habló con diario Perfil tras pedir que “no anden tirando a lo oscuro”: “Estamos enamorados, o que nos pasa es muy lindo”. Sobre su entonces suegro afirmó: “Con el papá está todo bien, él averiguó quién era yo”. Con el tiempo, la pareja se instaló en España.
Queda en familia. Florencia Macri terminó su relación con Barlaro a fines de 2009. Sin embargo, el vínculo con el clan siguió. En el Boletín del Instituto de Nacional de la Propiedad Intelectual, edición del 5 de mayo de 2010, consta el registro de la marca Flor de Festival. ¿Sus propietarios? Barlaro y nada menos que Agustina Macri, hija del jefe de Gobierno porteño.
Flor de Festival fue anunciado para fines de septiembre de ese año: un evento gratuito bajo la Floralis Genérica en la Plaza de Naciones Unidas –la habilitación para hacer un show en el lugar depende del GCBA– con bandas internacionales como la sueca Miike Snow. Sin embargo, el Flor de Festival jamás se llevó a cabo. Hay otro dato revelador: el “domicilio real” empleado por Barlaro en el registro es el mismo domicilio fiscal de Franco Macri y su ex novia.