La localidad de El Hoyo se prepara para enfrentar una de las semanas más críticas en lo que va de la temporada estival.
Según los últimos reportes meteorológicos, una persistente ola de calor comenzó a golpear fuerte la región desde ayer, con temperaturas máximas que alcanzarán los 30°C y que no darán tregua en los días subsiguientes, manteniéndose firmes por encima de los 28°C.
Atento a esta situación, el escenario más temido por los servicios de emergencia se proyecta para el próximo jueves, cuando el termómetro escalaría hasta los 34°C, configurando un cuadro de extrema vulnerabilidad para los ecosistemas locales.
Este fenómeno térmico llega en el peor momento posible, coincidiendo con una sequía prolongada y vientos intensos que actúan como combustibles naturales para los incendios forestales. La falta de humedad en el suelo y en la vegetación ha facilitado que las llamas arrasen ya con más de 20 mil hectáreas, forzando la autoevacuación de decenas de familias y movilizando un despliegue operativo de gran magnitud que intenta contener el avance del fuego hacia zonas residenciales y productivas.
El pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional es tajante: no se esperan lluvias para los próximos siete días. Esta ausencia de precipitaciones obliga a las autoridades provinciales y nacionales a redoblar la coordinación logística para evitar que el fuego alcance sectores de valor ambiental incalculable, como el valle del arroyo Planicie, los cañadones de El Trueno y Bahía Las Percas. En estos puntos, los bosques nativos ya presentan daños severos, y la prioridad absoluta es blindar los perímetros para evitar que el daño sea irreversible.
En el centro de la escena, el gobernador Ignacio Torres confirmó que el operativo cuenta con más de 400 brigadistas trabajando de manera ininterrumpida. El apoyo técnico y logístico incluye un despliegue aéreo sin precedentes: 14 medios aéreos operan actualmente en el Parque Nacional Los Alerces, mientras que otros cinco refuerzan las tareas en Puerto Patriada. El objetivo es claro: aprovechar las primeras horas del día, antes de que el calor extremo de la tarde potencie la actividad de las columnas de humo y dificulte la visibilidad de los pilotos.
Villa Lago Rivadavia. La emergencia ígnea en Chubut se agravó tras la reactivación de varios focos durante la nochedel miércoles pasado. En ese momento, las llamas cruzaron la jurisdicción del Parque Nacional Los Alerces y afectó la zona de Villa Lago Rivadavia.
Ante el avance descontrolado del fuego, las autoridades confirmaron la evacuación preventiva unas 50 familias. Además, los pobladores rurales se vieron obligados a trasladar a sus animales para protegerlos del fuego que quemó una vivienda.
Cerca de 350 brigadistas trabajaron en un operativo conjunto entre Nación y Provincia para tratar de contener el siniestro. Aunque se registraron unas tenues precipitaciones durante la mañana del jueves, el agua caída no alcanzó para sofocar los focos que se expanden por la región patagónica.
Hasta la llegada de los brigadistas, los vecinos vivieron momentos de extrema angustia al combatir el fuego por sus propios medios.