Eligió siempre ser reservado, de perfil bajo. Pero ambas características se le presentaron algo complejas de llevar a cabo desde el momento en que se puso de novio con Marcela Noble Herrera. A partir de esta semana, donde se hizo pública la noticia del embarazo de la hija de la dueña del Grupo Clarín, la tarea del anonimato prácticamente se transformó en algo imposible.
Javier Molina, junto a su mujer, harán abuela a Ernestina de Noble por segunda vez. A fin de año, la familia Noble tendrá un motivo para brindar que exceda resultados favorables de exámenes de ADN.
La semana pasada, en una reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que se realizó en Lima, Perú, voceros del Grupo Clarín anunciaron la novedad. Las sospechas sobre el embarazo de Marcela comenzaron cuando se confirmó su ausencia en la 67ª Asamblea de la SIP, donde convergen editores y dueños de medios de distintos países. La hija de Ernestina figuraba en la lista de asistentes, y también en la de candidatos para ocupar puestos en la junta de directores.
Pero, ¿quién es este hombre llamado Javier Fernando Molina? Nació en Junín hace 35 años y es periodista. Se conoció con Marcela cuando ingresó a trabajar al área comercial de Clarín, a fines de 2006. Puntualmente, hoy es jefe de ventas para el segmento rural, y depende de la Subgerencia de Ventas Notables y Revistas de Arte Gráfico Editorial Argentino (AGEA).
Molina está vinculado a Ferias y Exposiciones Argentinas SA (Feasa). Nacida en agosto de 2002 y creada por el Grupo Clarín, Feasa surgió para desarrollar y consolidar la actividad ferial como canal de difusión complementario de los medios de comunicación del grupo.