lunes 03 de octubre de 2022
SOCIEDAD perfil de los cuatro sospechosos

La historia secreta de los acusados por el caso Melina

Según el hermano de la joven de 17 años, dos de ellos eran amigos de la víctima. El anuncio días antes de la muerte de la joven.

28-09-2014 17:15

“¿Cómo iba a saber mi hermana que los propios amigos le podían hacer esto?”. Facundo Romero, el hermano de Melina –la joven de 17 años encontrada muerta después de estar un mes desaparecida–, todavía no se explica qué pasó el domingo 24 de agosto, a la salida del boliche Chankanab. Ni sabe tampoco por qué ella habría sido atacada por gente de su entorno, como Joel Fernández (20), alias Chavito, y el menor de edad conocido como Toto (16), dos de los cuatro detenidos que tiene el caso.

“Van a ver que ella no fue a ninguna fiesta sexual. La violaron inconsciente. A Toto lo conocía hace un año y al Chavito, más de cinco meses, así que cómo iba a saber mi hermana que los propios amigos le podían hacer esto”, escribió Facundo, en su cuenta de Facebook.

Además de Chavito y Toto, están detenidos Elías Fernández (18), alias Narigón, y Javier Rodríguez (44), conocido como el Pelado. 

Las distintas partes reconocen que los chicos se conocían entre sí. De hecho, la supuesta testigo presencial del homicidio y de identidad reservada en la causa, identificada como M., cuenta que levantaron en la calle a Melina cuando salió del boliche Chankanab de San Martín y se dirigieron en un auto hasta la casa de Toto, en Perón al 8800, de Pablo Podestá (donde funciona un templo umbanda) para una supuesta fiesta de “sexo y alcohol”.

Según ese relato, Melina se habría negado a tener relaciones sexuales con los presentes e intenta irse a su casa. En ese momento habría sido atacada a golpes, violada y asesinada, todo según la versión de la testigo.

La joven también reveló que “dos semanas antes” del ataque “Chavito venía diciendo que iba a drogar a Melina y la ‘enfiestarían’ con Toto y el Narigón. El día del cumpleaños la fueron a buscar al baile. Después, en ese mismo auto, pasaron por mi casa”.

Olga, la madre de Toto, aseguró que la “testigo clave” miente y que ciertas descripciones que hizo del interior de la casa “no coinciden”. Además, descartó que la víctima hubiese estado en su casa ese 24 de agosto, día en que desapareció. Lo cierto es que el viernes pasado se realizó una rueda de reconocimiento y M. identificó a Toto. Enseguida, la jueza de Garantías del Joven de San Martín, María Eugenia Arbeleche, le dictó la prisión preventiva.

“A Melina la mataron porque se negó a ser abusada. La testigo presencial afirmó que el Narigón y Toto fueron los primeros en atacarla y, cuando estaba en el piso e indefensa por las lesiones que sufrió a raíz de los golpes, la sometieron sexualmente. Luego Chavito se sumó a la violación”, explicó el abogado de la familia de la víctima, Marcelo Biondi. El letrado aclaró que estos tres chicos “están muy comprometidos” en la causa.

Antes de presentarse ante la Justicia, la testigo escribió una carta de puño y letra en la cual ubica a Chavito en la escena del crimen, pero intenta desvincularlo del caso. “Se que no violaste y mataste pero aunque te duela tenes que decir la verdad”, narró M. y continuó: “Vos sabes todo lo que te qieroo nunca te voi a dejar solo (sic)”. 

Chavito es quien se autoincriminó ante la Policía y sostuvo que se habían reunido en lo de Toto y que luego se fueron a la casilla donde vive el Pelado –el hombre de 44 años–, en el barrio Escalada de Tres de Febrero. Según esta versión allí la habrían matado. “En aquella supuesta autoincriminación, Fernández en realidad sufrió un apriete policial. Cansado, mi cliente marcó al azar la casa de el Pelado”, declaró Sergio Doutres, defensor de Chavito. “Rodríguez quedó involucrado sólo por los dichos de mi cliente, que son mentiras”. Su situación podría resolverse la próxima semana. 

El Narigón Fernández tiene 18 años y fue el último en ser detenido. “Mi hermano no tiene nada que ver con eso. No la conoce a la chica. Dijeron que lo apodan el Narigón, pero no tiene apodos”, dijo a la prensa Paola, su hermana.

El cuerpo de Melina apareció luego de treinta días de búsqueda a la vera del arroyo Reconquista. Hoy será un día clave para la causa: estará el informe de la autopsia.

Buscan pistas en las cámaras de seguridad de la Ceamse

Cuatro cámaras de seguridad de la Ceamse en la localidad de José León Suárez comenzaron a ser analizadas por los investigadores del crimen de Melina, en busca de rastros de los autores del homicidio, ante la sospecha de que el cadáver pudo haber sido trasladado en dos bolsas de consorcio hasta allí, donde fue encontrado el último martes.

Si bien en principio la hipótesis era que el cuerpo había sido arrojado al Arroyo Morón, en la zona de la localidad de Hurlingham, y que la corriente pudo haberlo trasladado hasta donde fue encontrado, los investigadores no descartan que las bolsas con el cuerpo de la joven hayan sido trasladadas hasta la Ceamse y depositado sobre una de las márgenes del río Reconquista, que pasa por detrás del predio.

Según fuentes judiciales, la idea de los pesquisas es analizar las cámaras de seguridad de ese predio en busca “de cualquier vehículo chico” que pueda haber ingresado los días posteriores al 24 de agosto pasado, fecha en la que fue vista con vida por última vez Melina Romero.
Los investigadores indicaron que la idea es descartar o afirmar definitivamente si el cuerpo “fue puesto en ese lugar o si lo llevó la corriente”.

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