SOCIEDAD
UNA macabra HISTORIA DE VIOLENCIA

La nena violada también era atada y amordazada

La niña que seis años que dibujó al hombre que la violó y era un allegado a la familia, también sufrió otro tipo de abusos físicos. El acusado fue detenido ayer en su casa de Villa del Parque.

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La nena de quien se descubrió que fue abusada sexualmente en base al análisis de sus dibujos de desnudos era “atada” y “amordazada” por su agresor quien además la obligaba a mentir y decir que las marcas que le dejaban las ataduras eran provocadas por las lesiones que sufría cuando se caía de la bicicleta. La revelación fue realizada hoy por la misma madre de la víctima.

Además, la mujer describió que, a partir de los abusos, su hija comenzó a tener pesadillas y ataques de histeria en los que se golpeaba la cabeza contra la pared y decía que se quería morir.

En diálogo con un noticiero de Canal 13, la madre relató como, a partir de los dibujos, comenzó a sospechar y envió a su hija a una psicóloga que descubrió todo. “Buscando entre sus cosas, encontré un librito con los dibujos, que estaba escondido. Me horroricé y enseguida hice una consulta con una psicóloga que me dijo que había que hacer un diagnóstico y ahí empezó todo el calvario”, recordó la mujer.

La madre de la pequeña dijo que su hija “empezó, con la ayuda de la psicóloga, a comentar las cosas que le había hecho esta persona”, un ejecutivo de 47 años, que además es allegado a la familia de la nena y que fue detenido ayer en el barrio porteño de Villa del Parque.

“Lo que ha sufrido mi nena es un calvario porque no solamente fue el abuso sino también el hecho de haber estado atada, amordazada, lastimada completamente”, reveló.

Incluso, con relación a las marcas de las ataduras y los abusos, la mujer explicó que su hija “decía que eran lastimaduras por haber andado en bicicleta”. Y agregó: “Me decía que le dolían mucho las piernas y yo la llevaba al pediatra que me decía que podía ser por la edad de crecimiento”.

La madre explicó que su preocupación por los dibujos de hombres y mujeres desnudos en los que resaltaba los órganos genitales la compartió “con el hombre que está detenido” y que éste le respondía que “estaba loca y que era una cosa tonta”.

La madre también detalló los distintos cambios de comportamiento que empezó a notar en su hija, quien ahora tiene siete años, pero que comenzó a ser abusada cuando tenía cinco: “Empecé a ver a la nena con actitudes diversas como la de traer cosas de la escuela que las robaba y ella nunca había sido así, nunca tuvo un problema en ningún lado”.

Además, añadió que la nena, cuando comenzó a concurrir al consultorio de la psicóloga, “ante cualquier cosa que le decía, le agarraban ataques de histeria que me aterrorizaban porque no sabía cómo pararla ya que se daba la cabeza contra la pared con fuerza y lloraba y decía `me quiero morir’”, comentó.

Sobre el estado actual de la pequeña, la mujer aseguró que “la nena está muy contenida pero pasó momentos de terror en los que no quería salir a la calle, le tenía miedo a todo, le parecía que esta persona iba a entrar por cualquier lado como una ventana”.

Sobre el imputado, la mujer dijo que aparentaba ser “una buena persona, siempre sonriente, totalmente normal, coherente, con buen trabajo”, aunque luego manifestó que los abusadores “están en cualquier lado: en la clase alta, media o baja”.

La denunciante dijo además que el detenido “siempre quería jugar con los chicos, lo que marcó una doble personalidad, según dijeron después los peritos de minoridad”.

Al ser consultada sobre la posibilidad de que el imputado haya cometido otros hechos similares, la mujer respondió que “puede ser porque, según me dijeron los psicólogos, la características de esas personas puede dar una tendencia a que quizá haya cometido en otros momentos lo mismo”.

Por último, agregó que “me siento como que estoy viviendo una pesadilla. Es que uno ve el noticiero y piensa que nunca le va a pasar pero ahora me está pasando. Yo estoy viviendo la tragedia”.

Las fuentes judiciales indicaron que ayer durante su indagatoria frente al juez de instrucción Luis Rodríguez, el sospechoso y su defensa pidieron una eximición de prisión, pero al tratarse de un delito no excarcelable –la corrupción de menores agravada se pena con prisión de entre 10 y 15 años–, es muy probable que le sea denegada y continúe preso.