Once años después de aquella primera movilización que nació tras el femicidio de Chiara Páez y se transformó en un fenómeno social de alcance nacional, las calles de Resistencia y Corrientes volvieron a llenarse este miércoles de mujeres, organizaciones sociales, colectivos de diversidad y familiares de víctimas que reclamaron justicia, políticas públicas y medidas contra la violencia de género.
En ambas capitales provinciales las marchas estuvieron atravesadas por el recuerdo de víctimas de femicidio y por cuestionamientos a las políticas impulsadas en los últimos años para abordar la problemática.
Una multitud marchó en Resistencia
En la capital chaqueña, la convocatoria comenzó en la intersección de avenida 9 de Julio y Vélez Sarsfield, donde una extensa columna empezó a formarse desde las primeras horas de la tarde. La movilización avanzó hacia la Plaza 25 de Mayo entre fotografías de mujeres asesinadas, carteles con pedidos de justicia y banderas que recordaban casos que marcaron a la provincia.
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Entre las presentes estuvieron Gloria Romero, madre de Cecilia Strzyzowski; familiares de Graciela López, asesinada hace un mes; allegados de Erika Fernández y de otras víctimas de femicidio cuyos nombres fueron exhibidos durante todo el recorrido.
También hubo reclamos por personas desaparecidas, entre ellos Axel González, cuyo paradero sigue siendo desconocido.
El documento apuntó contra Milei y Zdero
El acto central se realizó en la Plaza 25 de Mayo, donde organizaciones feministas, sociales y de derechos humanos leyeron un documento consensuado que combinó reivindicaciones históricas del movimiento con un fuerte posicionamiento político.
Las organizaciones sostuvieron que desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia y de Leandro Zdero a la Gobernación se produjo un retroceso en políticas destinadas a mujeres y diversidades.
En el texto denunciaron recortes en programas sociales, de salud y de asistencia a víctimas de violencia, además del cierre o debilitamiento de áreas específicas vinculadas a género. También cuestionaron la situación económica y señalaron que el aumento de la pobreza y la exclusión impacta especialmente sobre mujeres y sectores vulnerables.
Cecilia Strzyzowski y Graciela López, presentes en los reclamos
Uno de los pasajes más resonantes del documento estuvo vinculado al caso de Cecilia Strzyzowski, a pocos días de cumplirse tres años de su femicidio. Las organizaciones afirmaron que el crimen fue utilizado políticamente durante la campaña electoral de 2023 y reclamaron una revisión de las políticas implementadas posteriormente en materia de prevención de las violencias.
El texto también hizo referencia al femicidio de Graciela López y pidió investigar posibles responsabilidades institucionales vinculadas a los antecedentes de violencia de género que registraba el acusado.
Corrientes también se sumó a la movilización federal
Del otro lado del puente General Belgrano, la ciudad de Corrientes también fue escenario de una importante convocatoria. La concentración comenzó frente al Tribunal Oral N° 2 y recorrió distintas calles del centro hasta desembocar en plaza Vera, donde se realizaron intervenciones artísticas y la lectura de un documento consensuado.
La movilización correntina estuvo atravesada por el impacto generado por los recientes femicidios de Agostina Vega y Dulce María Beatriz Candia, dos adolescentes cuyos casos se transformaron en símbolos de la jornada.
Un reclamo que se mantiene once años después
Aunque los contextos cambiaron desde aquella primera marcha de 2015, la consigna que unió las movilizaciones en ambas ciudades fue la misma: exigir justicia para las víctimas y reclamar políticas efectivas para prevenir la violencia de género.
En Resistencia, la lectura del documento concluyó con una definición que sintetizó el espíritu de la jornada. "Vivas y libres nos queremos. Unidas y organizadas venceremos", expresaron las organizaciones ante una Plaza 25 de Mayo colmada de manifestantes.