Un juez de Instrucción sobreseyó hoy a tres acusados de mutilar los cuatro dedos de una mano a un colectivero porque determinó que las detenciones se habían basado en la declaración de un testigo falso, quien había sido introducido en la causa por policías federales y bonaerenses para quienes el magistrado pidió una investigación penal.
El juez Juan Ramón Padilla comenzó a dudar de las declaraciones del testigo apenas se inició la causa y sus sospechas se hicieron más profundas cuando descubrió que el mismo hombre había sido un testigo fundamental para "esclarecer" otros casos resonantes, entre ellos el del crimen del esposo de la actriz Georgina Barbarosa, Raúl Lecouna.
En el fallo judicial, el magistrado identificó al testigo falso como José Luis Castillo y dijo que es "el instrumento que utilizan las autoridades policiales para hacerle creer a la sociedad que delitos de trascendencia pública se han esclarecido".
Por este hecho, pidió que se investigue a tres efectivos de la división Robos y Hurtos de la Policía Federal y uno de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Martín.
Castillo había responsabilizado a Jonatan Gresia, Walter Molina y Lucas Coronel por el ataque al colectivero, ocurrido el 25 de junio pasado en colectora General Paz y Pellegrini. Todos ellos fueron liberados hoy.