Una monja fue demorada ayer en un penal de máxima seguridad de Neuquén cuando intentó llevarle a uno de los internos un pan casero que tenía escondido en su interior tres gramos de marihuana y pastillas de Rivotril.
La policía cree que la religiosa, que es de nacionalidad paraguaya y vive en la provincia de Neuquén desde hace varios años, no tiene nada que ver con el hecho y que alguien se aprovechó de su buena voluntad, según indicó el Diario Río Negro.
Ayer, la mujer ingresó en la unidad carcelaria 11 ubicada en el Parque Industrial de Neuquén, en el horario de visitas. Como es rutina, el guardia penitenciario revisó sus pertenencias. Sin poder creerlo, constató el peligroso relleno del pan casero.
El juez federal de Neuquén, Guillermo Labate, desestimó que la monja esté implicada en el intento de tráfico de drogas y aventuró que “alguien se aprovechó de su buena voluntad”.
" Ella misma pidió que la revisen, quizás fue demasiado ingenua porque por lo general todo lo que se recibe para los presos es minuciosamente revisado", dijo el magistrado al mencionado matutino.
A pesar de que las autoridades no consideran que esté vinculada con el ilícito, la religiosa fue fichada y se le abrió un proceso en su contra.