La muerte de Roberto “Beto” Pianelli generó un fuerte impacto en el movimiento sindical y en el mundo del trabajo en la Ciudad de Buenos Aires. El secretario general de la Asociación Gremial de los Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) y fundador de los Metrodelegados falleció este jueves a los 59 años, luego de atravesar una enfermedad que lo mantenía internado.
La confirmación llegó desde el propio gremio, a través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de X: “Con profundo dolor despedimos a nuestro querido compañero y secretario general, Beto Pianelli. ¡Hasta la victoria siempre!”. Desde ese momento, las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida, reconocimiento y gratitud hacia una figura que marcó más de dos décadas de organización sindical en el subterráneo porteño.


Pianelli había nacido en el barrio de Flores y comenzó a trabajar en el subte en la década del 90 como boletero de la Línea E. Desde ese lugar, lejos de cualquier estructura de poder, inició un camino de militancia que él mismo definía como espontáneo, surgido de ver cómo “despedían compañeros diariamente bajo la gestión privada” y de la necesidad de construir “un espacio humano de solidaridad”. Ese impulso inicial se transformó con los años en un proyecto colectivo que cambiaría la historia gremial del sector.
Junto a otros trabajadores, impulsó la creación de los Metrodelegados, una organización sindical que emergió como alternativa al histórico predominio de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). Con el tiempo, ese proceso derivó en la conformación de la AGTSyP, que Pianelli condujo desde 2011 como secretario general, consolidando un modelo de sindicalismo de base, democrático y territorial.
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Durante años fue una figura central de las protestas y conflictos que colocaron al subte en el centro de la agenda pública, junto a otros referentes como Néstor Segovia y Claudio Dellecarbonara. Pero su liderazgo no se expresó solo en la confrontación: también estuvo marcado por la construcción paciente de organización, identidad colectiva y representación real de los trabajadores.
En los últimos años, su figura volvió a adquirir centralidad pública a partir de las denuncias por la presencia de asbesto en los vagones del subterráneo de Buenos Aires. Pianelli encabezó reclamos sostenidos por los daños severos que esta sustancia —prohibida por su impacto en la salud— provocaba en los trabajadores y usuarios, convirtiendo la lucha por la salud laboral en una de las banderas más visibles de su etapa final como dirigente.

Su militancia política se remontaba a los años 80, cuando integró el Movimiento al Socialismo (MAS), y luego a su incorporación a la Central de Trabajadores Argentinos (CTA). Dentro de esa central, ocupó recientemente el cargo de Secretario de Salud, desde donde continuó visibilizando los riesgos estructurales a los que están expuestos los trabajadores del sector del transporte y del sistema público.
Desde la CTA lo definieron como “un emblema de dirigente sindical íntegro, solidario, dedicado a la lucha por los derechos de los trabajadores y trabajadoras del subte”, y subrayaron que “deja un legado de conquistas construidas con compromiso con las necesidades de sus compañeros, enfrentando la mezquindad de las patronales y el desinterés del gobierno por el servicio que reciben los usuarios de la Ciudad”.
Las expresiones de despedida se multiplicaron en el arco sindical, político y social. El secretario general de ATE, Daniel Catalano, escribió: “Se nos fue Beto Pianelli. Duele su partida. Un compañero de lucha. Un gran dirigente. Un tipo distinto. Presente en cada movilización, siempre listo para acompañar la lucha de las y los estatales. Se te va a extrañar. Mucha fuerza a los compas metrodelegados y a sus seres queridos.”

La periodista Ángela Lerena expresó: “Se nos murió Beto Pianelli, metrodelegado y uno de los mejores líderes sindicales de la historia argentina. Fue un ejemplo de convicción y también de generosidad. Un tipazo, un cuadro, un amigo. Qué injusta es la vida, Betito. Cómo te vamos a necesitar.”
La legisladora de Unión por la Patria, Lorena Pokoik, lo definió como un “gran compañero y dirigente sindical”, y escribió: “Tu lucha por la dignidad de los trabajadores del subte y tu compromiso y militancia por una patria más justa quedarán para siempre en nuestra memoria”.
También lo despidieron organizaciones como la AGD-UBA, la Asociación del Personal Aeronáutico (APA) y el CELS, que expresó: “La noticia del fallecimiento de Beto Pianelli nos tomó por sorpresa. No queremos creerla, nos llena de tristeza.”
La muerte de Beto Pianelli deja una marca profunda en el sindicalismo argentino. Su recorrido no se construyó desde estructuras de poder ni desde trayectorias burocráticas, sino desde el trabajo cotidiano: los andenes, las boleterías, los talleres y las asambleas. Fue un dirigente formado en la experiencia directa del sector, en la organización colectiva y en una práctica sindical sostenida en la solidaridad y la representación real de sus compañeros.
GD