Una mujer identificada como Graciela Laikán se convirtió en la primera víctima argentina del sismo que afectó a Chile el sábado a la madrugada, informó la Cancillería y confirmaron allegados a la fallecida.
La mujer había emigrado hacía unos cinco años y vivía con su esposo y su hija, también fallecidos, en la comuna de Curicó, al sur de Santiago de Chile, una de las más afectadas por el terremoto de 8.8 grados en la escala de Richter.
"Graciela era una excelente persona, se fue a Chile por amor, donde vivía con su esposo y su hija Martina, a quien nombró así en honor a su hermano, que había fallecido en una tragedia", contó al canal Todo Noticias Alberto, vecino de la mujer cuando ésta vivía en la localidad bonaerense de Los Polvorines.
Más temprano, antes de conocerse el deceso de Laikán, el embajador argentino ante Chile, Ginés González García, había dicho que no había compatriotas afectados por el terremoto, cuyas réplicas provocaron esta madrugada al menos cuatro nuevos sismos en localidades de Salta y Mendoza, con una magnitud de entre 3 y 4,4 grados en la escala de Richter.
En ese contexto, la Cancillería aseguró la asistencia en el país de entre "800 y mil chilenos varados", a quienes comenzó esta tarde a trasladar por medio de vuelos de Aerolíneas Argentinas hacia Mendoza y, desde allí, en ómnibus que cruzarán la frontera a través del paso internacional Cristo Redentor.
González García, quien regresó anoche a Chile tras el sismo, afirmó que "es una tragedia enorme" y confirmó que el Gobierno "estará detrás de todo lo que sea necesario".
El terremoto causó 711 muertos, confirmó hoy la presidenta Michelle Bachelet, en tanto que las réplicas del movimiento telúrico volvieron a sentirse en el país.
Al menos cuatro nuevos sismos se produjeron en localidades de Salta y Mendoza con una magnitud de entre 3 y 4.4 grados en la escala de Richter. Dos de los movimientos fueron reportados por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica en cercanías de la sierra de Los Cerrillos, Salta, la misma zona ubicada a unos 20 kilómetros al sur de la capital donde ayer otro sismo provocó la muerte de dos personas.
Luego, se detectó un sismo a 100 kilómetros al sureste de la ciudad capital, de 4.9 grados en la escala de Richter. Decenas de ciudadanos chilenos que se encontraban en la Argentina regresaron a su país por medio de un servicio aéreo y terrestre coordinado por la Cancillería nacional, los gobiernos de Mendoza y San Juan y la empresa Aerolíneas Argentinas.
Los vuelos partieron a Mendoza, donde los chilenos subieron a micros que los cruzaron a su país por medio del paso Cristo Redentor, que fue habilitado por Vialidad Nacional.
En tanto, un cordobés residente en Santiago de Chile relató a DyN que vivió "angustia y desesperación" y rezó para el sismo cesara.
Christian Díaz, oriundo de la localidad de Río Tercero, pero que vive en Santiago junto con su pareja y su hijo de apenas ocho meses, dijo que vivió "una madrugada de horror".
"Nos despertamos cuando el terremoto empezaba a sacudir con fuerza. Agarramos a nuestro hijo y bajamos las escaleras, a oscuras, y rebotando contra las paredes", relató Díaz a DyN. "Se sentía un zumbido horrible. Llegamos a la puerta del edificio y nos quedamos ahí. No podíamos mantenernos en pie, así que nos abrazamos y rogamos que parara", agregó.
"La tierra se ondulaba, los autos se movían y la gente salía desesperada. Fue un instante que duró una eternidad. Después se calmó todo, sólo se escuchaban las alarmas de los autos y los helicópteros sobrevolando la zona", relató.