“La idea de la fortaleza inviolable se terminó hace rato” . Cuando hace nueve años, el empresario Carlos Maipah decidió construir su casa en el barrio cerrado Weekend, en Loma Verde, la diseñó con grandes puertas ventanas, sin rejas ni alarmas, para disfrutar del verde y del aire del campo. Hoy, sigue viviendo en el mismo lugar, aunque la realidad es bastante distinta.
“A la fuerza tuve que entender que la idea del country o barrio cerrado como fortaleza inviolable se terminó hace rato. A mí me robaron dos veces, la última a fin de 2009. Ahora tengo instalado un sistema de alarma, rejas en todos lados y trato de no repetir los mismos horarios para evitar que me toque de nuevo”, explica Maipah, quien es dueño de El diario Escobar.
El primer robo ocurrió hace seis años. “Ese fue grande, se llevaron la tele, la computadora nueva y un equipo de sonido, pero lo que más me dolió fue entrar y encontrar la casa dada vuelta. Nunca me habían robado, sentí que me habían violado. Me agarró el ataque y empecé a tomar la misma serie de recaudos que tomaba cuando no vivía en un barrio cerrado.” Maipah explica que, a pesar del impacto, sintió que era algo excepcional, porque “todavía los barrios cerrados gozaban de cierto halo de seguridad”.