“Estaba muy ansiosa”, señaló Romina Tejerina sobre la decisión que tomó ayer la Corte Suprema de Justicia en la que revocaron por “falta de fundamentación” la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Jujuy que negaba la libertad a la joven..
“Ahora depende de la resolución de los jueces de la provincia de Jujuy, depende de ellos para estar en libertad”, explicó en declaraciones al programa radial El Exprimidor.
Tejerina quedó embarazada luego de una relación que ella denunció como una violación. Cuando nació su beba la mató a puñaladas. Por ese entonces, la fiscal Liliana Fernández de Montiel solicitó la prisión perpetua por el delito de homicidio agravado por el vínculo y la chica fue condenada a catorce años el 22 de junio de 2005 por la Cámara Penal de Jujuy, bajo el cargo de homicidio calificado.
“ Pasé tres años y ocho meses presa”, contó. “Me estoy quebrando, ya no tengo fuerzas para seguir”, agregó.
Consultada por los motivos por los que debería salir de la cárcel, la joven señaló que “ ya es mucho tiempo, ya cumplí con mi pena”.
Luego, confesó estar arrepentida por el hecho que la llevó a la cárcel. Además, indicó que le gustaría quedar embarazada, aunque dijo no tener ningún amigo que la visita. “No, no pienso en eso ahora”, contestó consultada sobre si recibe visitas de algún novio en la cárcel.
“ Quiero estar con mi familia. Me gustaría estudiar, tengo que terminar quinto año”, expresó.
La joven dijo estar enojada con Eduardo Vargas, el hombre que la habría violado. “Yo nunca tuve nada con él”, aclaró.
Tejerina relató que todavía no sabe cuándo podrá salir ya que “todavía no hablé con mi abogada”. Comentó que está recibiendo asesoramiento psicológico. “Voy al hospital una o dos veces por semana”, explicó.