viernes 09 de diciembre de 2022
SOCIEDAD MAS DE 9 HORAS ANTE EL JUEZ

Tras extensa indagatoria, los maquinistas seguirían presos

Daniel López y Raúl Ahumada, que comandaban las formaciones que chocaron, continuaban en Tribunales.

16-06-2013 14:00

Los dos maquinistas que el jueves pasado conducían los trenes 3727 chapa 1 y 3725 chapa 19, y que chocaron a la altura de Castelar, se presentaron ayer ante el juez federal Jorge Rodríguez, en el Juzgado Federal Nº 2 de Morón. Ambos están detenidos, acusados por “estrago doloso seguido de muerte”, por la tragedia que dejó un saldo de tres fallecidos y más de 300 heridos.

Se trata de Daniel Alberto López, motorman del Chapa 1, y Raúl Ahumada, motorman del Chapa 19, la formación que estaba detenida y fue embestida. López y Ahumada llegaron acompañados por sus abogados defensores, entre los que se cuenta la abogada Valeria Corbacho, que también representa a Marcos Córdoba, el motorman de la tragedia de Once, que deberá enfrentar el juicio oral.

Los motorman llegaron pasado el mediodía a tribunales. López tiene 32 años de experiencia y un legajo sin anomalía alguna. El viernes, Horacio Caminos, jefe de prensa de La Fraternidad (gremio que agrupa a los maquinistas), sostuvo que el motorman del Chapa 1 le había dicho por teléfono que fallaron los frenos. Así, el gremialista contradijo la versión del Gobierno nacional, que a través del ministro de Interior y Transporte, Florencio Ranfazzo, sostuvo que los frenos de la formación que chocó eran nuevos y que el motorman se había pasado tres señales de alto. Lo mismo dijeron desde la UGOMS –el ente que controla las líneas Mitre y Sarmiento– quienes aseguraron que los frenos eran nuevos y que no podían fallar.

“Hablé por teléfono con él un par de horas después del accidente. Estaba en shock, pero me aseguró que había accionado el freno común y los de emergencia y que, como no habían funcionado, ante el choque inminente saltó de la cabina”, dijo Caminos.

Anomalías. En tanto, el jefe de La Fraternidad, Omar Maturano, dijo ayer a radio Mitre que en los trenes que protagonizaron el choque existía “alguna anomalía”. Además, dijo que los dichos de Randazzo, acerca de que el motorman se pasó tres señales de alerta, eran “mentira”.

“Una señal estaba a precaución, la otra apagada y la otra, dicen, a peligro. La que estaba apagada la vi yo: estaba apagada y venía así hacía varios días”, sostuvo el gremialista. Y agregó que “los conductores se acostumbran a que una señal esté apagada; los muchachos se acostumbran a trabajar con las señales apagadas, los brazos más bajos”.

También informó que la formación que chocó había sido rechazada en varias ocasiones, y que había pasado varias veces por el taller para ser reparada. “Cuando el tren choca, el único coche que no frenó fue el del conductor, mientras que los otros siete sí frenaron todos”, recordó.

Por su parte, el delegado gremial Rubén “Pollo” Sobrero reveló ayer que el Chapa 1 había estado “a punto de chocar” a un mes de la tragedia de Once. Y confirmó que tiene todos los informes técnicos que dan cuenta de los “problemas de freno” que sufría esa formación. El gremialista se mostró ofuscado ante los dichos de Randazzo sobre los frenos y la velocidad a la que iba la formación, apuntando así a una “falla humana” del maquinista.

El viernes ya se habían presentado a declarar ante el juez Rodríguez y el fiscal Sebastián Basso, los dos guardas que viajaban en las respectivas formaciones, acompañando a los motorman, como testigos.

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