domingo 23 de febrero de 2020 | Suscribite
50Y50 / genero corporativo
domingo 27 octubre, 2019

La trampa del género en las empresas

.

Bárbara Toth

Directorio. Llegar a la cima es una elección personal, según Toth. Foto: shutterstock
domingo 27 octubre, 2019

En la Argentina, la cuestión de género está a tres décadas de ser realidad. La participación de las mujeres en el sector corporativo ronda en un 8%. Como líder de una empresa en el mercado local, tengo membresía en algunos grupos exclusivos para CEOs, presidentes de compañías, dueños de negocios, etc. En este segmento C-level, la representación del género femenino es menor al 5%, es decir, de un total de cien miembros solo cinco son mujeres. Y existe una relación de siete a uno en los integrantes de los Boards de las compañías: cada siete hombres, hay solo una mujer.

Una de mis especialidades es la gestión de talentos y advisory ejecutivo, asesorando al número uno o al equipo directivo en las compañías. También suelo trabajar en procesos de coaching, individuales y de equipos. Hasta ahora, encontré muy pocas mujeres CEO en este país, en el que vivo desde 2012. En estos equipos de primera línea de liderazgo se presenta una relación 1-10: una mujer cada diez integrantes; recién en el último tiempo empezaron a aparecer mujeres en el cargo de directoras de capital humano, comunicación o de marketing, las áreas más blandas de las corporaciones. Es verdad también que empresas en el rubro de la transformación digital suelen contratar más mujeres para posición de alto liderazgo, y principalmente mujeres debajo de los 35 años.

Viví en Hungría, Francia, Inglaterra, Brasil y, desde hace siete años, en Argentina. La cuestión de género todavía es un discurso acá, cada vez más fuerte, pero aún en etapa enunciativa. Realmente no está instalada la igualdad de género en la sociedad, que es lo primero que tiene que pasar para que luego el cambio sea sustancial en las organizaciones. Y más aún, si pensáramos en proporcional y equitativo, la relación debería ser mayor al 50/50, ya que somos más mujeres que hombres.

¿Qué observamos en el mercado? Que algunas empresas empiezan a implementar la cuota de género, algo que a mi entender no es adecuado y con lo que hay que tener un especial cuidado. ¿Por qué el mejor candidato para una posición tiene que ser una mujer? Debería ser el más competente para el cargo, independientemente de si es mujer, hombre, preferencia sexual o religiosa, etc. Esto realmente sería paridad. Lo otro es forzarlo solo para cumplimentar una etiqueta que hoy está en la lupa social. Entiendo que en los países en los que no existe igualdad de género esto puede ser el primer paso para empezar a mostrar a las mujeres que es posible llegar. Varias ONG están ya trabajando con este tema.

En nuestra compañía internacional de reclutamiento, selección y consultoría también promovemos la diversidad.  ¿Cómo? Por un lado, trabajamos con varias empresas en el nivel de primer liderazgo para crear y reforzar la conciencia sobre las implicancias de esta responsabilidad. Obviamente, llegar a una posición de alto liderazgo, independientemente del género, significa esfuerzo y largas horas de trabajo. Eso sí, hay que entender. Son elecciones que cada persona tiene que hacer al proyectar una carrera corporativa. Y en nuestra empresa, en las posiciones de mandos medios, gerencias y jefaturas, la relación es pareja. En el Board, somos seis integrantes de los cuales dos somos mujeres.

Lo que también es cierto es que ser una mujer corporativa implica algunas renuncias. En Europa y Estados Unidos es más común encontrar mujeres que eligieron desarrollar una vida corporativa y, en consecuencia, no tuvieron hijos y eligen la libertad de la movilidad para su carrera laboral. Incluso culturalmente, en estos sitios, la gente vive sola desde los 18 años, lo que facilita una mayor autonomía desde la edad temprana. Pero en Latinoamérica, y especialmente en Argentina, donde hay una cultura tan fuerte de lazos y familia, la mujer tiene una presencia muy preponderante aún. Es en torno a ella que se plantea la dinámica familiar y por ello recaen múltiples responsabilidades.

Más aún, otro aspecto por el cual entiendo que hoy hay pocos CEO mujeres en la Argentina es por las características del proceso de independización. En Estados Unidos y Europa, las mujeres salen del hogar a los 18 años para ir al campus universitario y de ahí continúan su camino de independencia. En Argentina las mujeres permanecen en el hogar familiar hasta los 25 más o menos, y muchas veces lo hacen para irse a vivir con una pareja. Esto anula la oportunidad de generar un ciclo de “auto sustentabilidad” en el que la mujer aprende a hacerse cargo de sí misma.

Serán las próximas generaciones las que puedan marcar la diferencia, ya que todo parte y depende de la educación. Será trabajando desde la edad temprana que se logre revertir las limitaciones por género. Pero no debería de ser forzado, sino un proceso natural. Que hombres y mujeres elijan lo que quieren hacer y sigan el camino de sus elecciones y posibilidades.

* CEO de Fesa Argentina.


Temas

Comentarios

RECOMENDAMOS...

Periodismo puro

© Perfil.com 2006-2018 - Todos los derechos reservados

Registro de Propiedad Intelectual: Nro. 5346433 | Edición Nº 4914

Domicilio: California 2715, C1289ABI, CABA, Argentina  | Tel: (5411) 7091-4921 | (5411) 7091-4922 | Editor responsable: María José Bonacifa | E-mail: perfilcom@perfil.com | Propietario: Editorial Perfil S.A.