lunes 26 de septiembre de 2022
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El Museo del Perro en Nueva York organiza "after hours" y citas a ciegas para mascotas

A qué perro nos parecemos, cómo entrenarlos y cuál es el perfil psicológico de nuestra mascota son algunas de las actividades que ofrece este museo insólito que atesora la mayor biblioteca canina del mundo.

El American Kennel Club (AKC) no tiene un museo común y corriente. Es uno dedicado a los perros. Sí, el tardío pero merecido reconocimiento del lazo que une al hombre con su mejor amigo, finalmente llegó de la mano de un museo en pleno Mid Manhattan, sobre 101 East 41 St., en Nueva York.

El lugar, luminoso y divertido, no es una veterinaria ni tampoco un albergue de perros perdidos. Atesora obras de arte, saberes caninos y algunos espacios interactivos que indagan en la historia de los perros y su legado a la humanidad.

A días de cumplir 40 años de vida, el 14 de septiembre, el Museo del Perro AKC inaugurará la muestra “The AKC Museum of the Dog at 40” que pondrá el foco en algunos de los coleccionistas cuyas donaciones hicieron posible que el Museo del Perro tenga su fisonomía actual.

Museo del Perro de Nueva York 20220831

 

Museo del Perro de Nueva York 20220831

 

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Frank Sabella, Marie A. Moore, Cynthia Wood, y Ron Menaker son algunos de ellos, pero no los únicos, ya que hay miles de ladridos y perros corriendo huesitos detrás de la historia de este mega museo que hoy podemos visitar en el corazón de Nueva York, no solo los fans sino los protagonistas.

After hour de perros

En efecto, uno de los eventos más divertidos del lugar ocurre cada 15 días, cuando en el marco del Furry Friday, el museo organiza un after hour en el que las visitas más esperadas son los perros de raza, acompañados de sus dueños. En contra del auge de los sitios Tinder-dogs, el AKC apuesta al romanticismo canino en vivo, a la hora de agrandar la familia.

Allí, a ladrido batiente, los candidatos hacen facha, se lucen con sus piruetas, se huelen entre sí, “conversan”, repiten las gracias que enorgullecen a sus dueños y nadie los mira mal porque se les escape un pipí.

Para ellos es la oportunidad de hacer amigos y para sus dueños, la confirmación de porqué los queremos tanto.

Museo del Perro Nueva York 20220830
Gentileza AKC The Dog Museum.

 

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Y los perros -o los amos- más presumidos pueden incursionar en una sesión de fotos para armar el book de las mejores poses.

Stuffy Storytime es el plan de los miércoles a la mañana, otra actividad para fanáticos de tiempo completo. Antes de que abra el Museo, cualquiera –no es requisito ser un niño, relájese- puede ir al museo con su peluche de perro preferido para escuchar relatos sobre perros, escuchar canciones o hacer alguna pieza artística –sobre perros, claro.

Para quien planea una visita al museo los miércoles, Stuffy Storytime ya está incluido en el precio de la entrada; además es gratuito para los miembros de AKC.

Museo del Perro en Nueva York

Si cree que eso es todo, se equivoca:

  • algunos días, hay pintores locales que hacen retratos en vivo –no de usted, sino de su perro, ¡córrase!
  • se organizan demostraciones de cómo se entrena un perro para usos específicos: rastreo de personas, búsqueda de drogas, perros olfateadores, asistencia para personas con movilidad reducida, perros guía para no videntes, ayuda a pacientes con desorden de estrés postraumático, etc
  • también puede entrenarse a un perro para que alerte sobre situaciones de riesgo en amos diabéticos insulino dependientes.
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Cómo entrenar un perro, un curso de seis meses en total.

 

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Historia y temperamento de cada raza.

 

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Obras de arte y, además, souvenirs para llevar (Fotos: Gentileza AKC The Dog Museum).

Existen perros, además, que nacen con un sexto sentido para detectar enfermedades en sus dueños, aún antes de que ellos mismos lo sepan. El Museo tiene documentación archivada sobre infinidad de casos de detección de cáncer de ovarios, piel, hígado y pulmón.

Perros de Nueva York

Fundado en 1982, el Museo del Perro tuvo su primera sede en el New York Life Building (51 Madison Av.), donde funcionaba la sede central del American Kennel Club. En 1987, el Museo del Perro fue trasladado al Condado de St. Louis, en Missouri y, 30 años más tarde, se decidió traerlo nuevamente a la ciudad de Nueva York y reunirlo con la sede central de AKC, donde también funciona la mayor biblioteca con literatura canina de los Estados Unidos.

Además de atesorar unas 3.000 pinturas y esculturas que hacen lupa sobre ciertos perros –algunos famosos-, hay varias cosas curiosas que pueden hacerse dentro del Museo del Perro:

  • Encontrar la raza de perro que más se nos parece
  • Aprender sobre las 199 razas puras reconocidas por la Fundación AKC, que trabaja sin fines de lucro 
  • Conocer el origen de todas las razas caninas, sus virtudes y los hitos históricos que protagonizaron
  • Consultar el perfil psicológico de cada perro (un índice entre solitario y sociable), su nivel de energía (entre vida de potus al sol o perro hiperactivo); su permeabilidad al entrenamiento (de cabeza dura a complaciente)
  • La mesa interactiva "Meet the Breeds" informará si el Museo exhibe alguna obra de arte que retrate al perro que se investiga.
Museo del Perro Nueva York 20220830
Se inauguró en Missouri, y luego de varias mudanzas, su sede definitiva se encuentra en Midtown Manhattan.

La mayoría de las obras que exhibe el Museo del Perro rinde homenaje a los que realmente existieron, como Sensation, del año 1886, que retrató el pintor John Martin Tracy junto a otro Pointer, Bang Bang, que pertenecían al Westminster Kennel Club, fundado en 1870 con el propósito de mejorar esa raza en los Estados Unidos.

Perros y criadores

Además, el Museo del Perro enseña cómo convertirse en un criador responsable y ofrece pantallas gigantes interactivas para seguir un curso de seis meses en el que se enseña a entrenar a Molly, un Labrador Retriever.

Durante la visita, una enorme biblioteca silenciosa permite elegir entre 4.000 libros de ficción protagonizados –desde luego- por perros-. También hay impresionantes volúmenes con fotos e imágenes, y lecturas para chicos según el nivel de comprensión. Y al salir, desde luego, se pueden comprar corbatas, tazas, rompecabezas, remeras, bijouterie y mucho más, no tanto para el perro, sino para los "padres" orgullosos de sus mascotas.

MM / ED