jueves 02 de febrero de 2023
ACTUALIDAD PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Papúa Nueva Guinea, un paraíso que podría llegar a ser el origen de nuevas variantes

La pequeña nación insular, a 14.000 kms de la Argentina, se muestra totalmente reticente a las vacunas, prefiriendo confiar en la ayuda divina. La variante Delta ya hizo estragos en la población, donde solo el 2% está vacunado.

06-01-2022 15:30

"Papúa Nueva Guinea, candidato para la próxima variante si Australia no ayuda a impulsar la vacunación", titulaba una columna de opinión del diario The Sydney Morning Herald después de que reconocidos expertos australianos advirtieran que la pequeña nación insultar, a más de 14 mil kilómetros de distancia de la Argentina, podría ser cuna de una nueva variante del Covid-19.

Diversos científicos advirtieron que la próxima variante que sacuda al mundo, después de Ómicron, podría emerger en Papúa Nueva Guinea debido a las bajísimas tasas de vacunación entre la población. El pequeño país es el vecino más cercano de Australia, cuyo país varias veces expresó la preocupación de que los viajeros transportaran el coronavirus desde allí.

Durante 2021, las autoridades del país insultar debieron sortear todo tipo de reticencias a la vacuna entre la población. La oposición llegó a reclamar al gobierno que detengan la campaña de vacunación al tildarla como una "campaña del terror y de confusión", y piden "dar respuestas basadas en evidencias científicas" para convencer a la gente de la necesidad de vacunarse.

Papúa Nueva Guinea 20220106

Las tradiciones religiosas y especialmente la influencia de la iglesia evangélica, en un país donde más del 99% por la población practica el cristianismo, han imposibilitado que las vacunas de Johnson & Johnson, AstraZeneca y Sinopharm lleguen a todos los habitantes.

Los papuanos, que prefieren la medicina natural para las dolencias y achacar las enfermedades tanto a embrujos como a castigos de Dios, llegaron a protestar contra los '666 chip' ("Chips 666" o "chips satánicos") que, según los conspiracionistas, vienen incluidos en las vacunas. A la par, las morgues colapsaron y tuvieron que abrirse fosas comunes para depositar cadáveres.

De esta forma, apelar a la ayuda de Dios, Jesucristo y el Espíritu Santo se convirtió en la única arma con la que los papuanos lucharon contra el virus y su variante Delta. "La conciencia inadecuada de la comunidad ha llevado a una vacilación generalizada sobre las vacunas tanto en áreas urbanas como remotas, impulsada por la confusión sobre quién puede vacunarse, dónde y con qué vacuna", explica el Sydney Morning Herald.

Papúa Nueva Guinea 20220106

El mismo periódico relata que muchos trabajadores no vacunados logran convencer a otros de no ser vacunados mientras que los que promueven la vacunación llegaron a ser acosados, amenazados o golpeados públicamente. "Muchos con creencias religiosas fervientes también han incitado al estigma y la discriminación, lo que ha impedido que las personas se realicen la prueba del Covid-19, y mucho menos que se vacunen", relata.

Según The Guardian, las cifras oficiales indican que unas 36.200 personas enfermaron de Covid en Papúa Nueva Guinea y que, de ellas, 590 fallecieron. Sin embargo, muchos creen que las cifras están totalmente subestimadas debido a la negativa general de someterse a testeos de la enfermedad: se cree que muchas familias solicitan que el "Covid-19" no figure en los certificados de defunción de sus familiares debido a la estigmatización social.

Papúa Nueva Guinea 20220106

Según las cifras más actualizadas de Our World In Data, Papúa Nueva Guinea aplicó 511.000 dosis de la vacuna anticovid: 224.00 son las personas completamente vacunadas (es decir, con al menos dos dosis), lo que representa el 2,5% de la población total. Un porcentaje muy bajo en comparación con otros de la región.

"Me preocupa que la nueva variante que nos sacuda surja de Papúa Nueva Guinea", alertó Adrian Prouse, de la Cruz Roja australiana. "En Papúa Nueva Guinea menos del 5% de la población adulta está vacunada, en Indonesia, algo menos de un tercio. Dos países que están justo a nuestra puerta y que presentan retos importantes para abordar una vacunación masiva".

Papúa Nueva Guinea 20220106

Prouse dijo que la nación insultar tiene dosis suficientes para la población, especialmente gracias a las donaciones de Australia, pero que el problema es la resistencia de los ciudadanos a vacunarse: "Mucha gente está indecisa y no sabe si vacunarse, lo cual es un problema grave. No quieren vacunarse por muchas razones: les preocupa que la vacuna no sea segura, por prejuicios en torno a la brujería, o por miedo a la estigmatización. Todo ello hace que Australia corra el riesgo de que la próxima variante llegue a nuestras puertas".

Stefanie Vaccher, epidemióloga del Instituto Burnet que trabaja en Papúa Nueva Guinea expresó a The Guardian la misma preocupación. "El virus se propaga y muta con mayor facilidad en poblaciones con bajas tasas de cobertura de vacunación. En Papúa Nueva Guinea menos del 3% de la población total está vacunada y es mucho más fácil que el virus mute y se propague".

Papúa Nueva Guinea 20220106

"No debemos centrar nuestra atención en el lugar de procedencia de una nueva variante, lo preocupante para el mundo es la amenaza en sí", alertó Vaccher. El sufrimiento humano es igual en cualquier país y las vidas humanas son igual de importantes", dijo la epidemióloga, quien alertó sobre los preocupantes aumentos de hospitalizaciones que se vieron en diciembre de 2021 y, a lo largo del año que pasó, el crecimiento de las cifras de mortalidad materna.

¿Podría surgir una nueva variante, peor que la actual, en Papúa Nueva Guinea? El aumento de los casos de Ómicron en todo el mundo podría aumentar el riesgo de que aparezcan nuevas variantes más peligrosas, advirtió este martes la Organización Mundial de la Salud ( OMS ) en Europa. 

"Cuanto más se extienda Ómicron, más se transmite y más se replica y más probabilidades tiene de generar una nueva variante", advirtió la responsable de emergencias de la OMS , Catherine Smallwood. "Estamos en una fase muy peligrosa, estamos viendo que las tasas de infección aumentan de forma muy significativa en Europa occidental y el impacto total de esto aún no está claro".