Logistica

Desde el agro advierten que “casi una tercera parte del valor del maíz se destina exclusivamente a pagar flete”

Según indicó el secretario de Apronor, Javier Martínez, “una problemática que sigue estando vigente y este año impactó mucho es el costo del flete hacia el puerto”.

Crisis de costos en la producción de maíz: “En plena campaña llegó hasta un 33% el valor de un camión” (Cedoc Perfil)

Mientras la producción agrícola argentina atraviesa una campaña con cifras récord, los productores del norte enfrentan una realidad mucho más compleja. En este contexto, este medio se comunicó con Javier Martínez, secretario de Apronor, quien advirtió por el impacto de los costos logísticos, la baja rentabilidad y el riesgo que representa nuevamente la chicharrita del maíz.

“Nosotros producimos en un área que está a 900 por lo menos y más kilómetros del puerto”, explicó Javier Martínez al describir una de las principales dificultades que enfrenta el sector.

El clima no favoreció la producción de maíz

Asimismo, señaló que, pese a que esta campaña no estuvo marcada por la falta de lluvias, sí hubo otros factores climáticos que afectaron al cultivo. “Tuvimos algunas otras complicaciones climáticas, como ser muchos días nublados, falta de radiación, que eso en el maíz impacta bastante, también tuvimos la presencia de fuertes vientos en el momento de madurez, lo cual provocó caída de plantas y mazorcas”, sostuvo.

Pero el principal problema económico estuvo relacionado con el traslado de la producción hacia los puertos. “Una problemática que sigue estando vigente y este año impactó mucho es el costo del flete hacia el puerto”, afirmó Martínez.

Según desarrolló, durante la campaña el transporte llegó a representar una tercera parte del valor del cereal: “En plena campaña llegó hasta un 33% incluso del valor de un camión, o sea que casi una tercera parte es destinada a pagar flete exclusivamente”.

El achaparramiento del maíz tiende a afectar los rindes

La rentabilidad también quedó condicionada por la fuerte variabilidad de los rindes, particularmente por el impacto del achaparramiento del maíz. “En este caso, al tener la influencia de una enfermedad tan peligrosa como es el achaparramiento provocado por un complejo de patógenos que los distribuye un vector que es W-Tarbulus maidis, eso nos complica un poco, porque bueno, no sabemos si vamos a cosechar 7.000 kilos, 9.000 o 3.000”, explicó el entrevistado.

El resultado fue una campaña con diferencias importantes entre lotes. “Tuvimos rendimientos muy dispares, lotes que anduvieron muy bien con 9.000 kilos y otros que apenas llegaron a los 3.000 kilos”, detalló.