Residuos

Desde la Ciudad de Buenos Aires buscan mejorar el sistema de higiene urbana: en qué consiste la propuesta

En base a la explicación del arquitecto urbanista, Andrés Borthagaray, “los pliegos de higiene urbana finalmente son el contrato más importante que tiene la ciudad en términos de peso presupuestario”.

Desde la Ciudad de Buenos Aires buscan mejorar el sistema de higiene urbana: en qué consiste la propuesta (Cedoc Perfil)

La Ciudad de Buenos Aires convocó a una audiencia pública para debatir el nuevo servicio de higiene urbana, en el marco de un contrato de concesión por 10 años. El arquitecto urbanista, Andrés Borthagaray, analizó para Canal E los principales desafíos del sistema, desde la recolección de residuos y la tecnología hasta la necesidad de reducir la generación de basura y mejorar la separación en origen.

La discusión sobre el futuro sistema de higiene urbana de la Ciudad de Buenos Aires abre un debate central sobre la gestión de residuos, el presupuesto público y la organización cotidiana de la ciudad. “Es un contrato de concesión por 10 años. Los pliegos de higiene urbana finalmente son el contrato más importante que tiene la ciudad en términos de peso presupuestario y también en la organización de la vida cotidiana en la ciudad”, afirmó Andrés Bortzagaray.

Cuál sería el plan que debería utilizar la Ciudad para mejorar el sistema

Uno de los principales puntos planteados está relacionado con el modelo que debería adoptar la Ciudad para mejorar la recolección de residuos: “Creo que hay un punto muy importante para subrayar, que es cómo dividimos entre algo que cuesta más caro, que es una solución tecnológica capital intensiva, que es poner los contenedores soterrados, versus la posibilidad de mejorar esto con organización y que pueda ser un servicio más inteligente con sacando los containers cada vez, como está propuesto en Puerto Madero, para el conjunto de los barrios de la ciudad”.

En este sentido, Borthagaray planteó una disyuntiva entre una fuerte inversión en infraestructura y un sistema basado en la organización y los hábitos ciudadanos. “Entonces, la cuestión es si adoptamos una organización intensiva en obra civil, que después va a haber que pagar con el contrato y amortizar durante 10 años, o intensiva en hábitos y organización, hacer que se extienda lo que se prevé en Puerto Madero para el conjunto de la ciudad”, planteó.

 

El nuevo pliego también se vincula con los objetivos establecidos por la Ley de Basura Cero: “Hay una ley que existe en la ciudad, que es la Ley de Basura Cero, que intenta disminuir el volumen y el peso de residuos que se generan, también tener una mejor separación, tener una menor necesidad de tratamiento posterior”.

 

Respecto de la incorporación de sistemas de telemetría para controlar y medir los residuos, el urbanista consideró que la información es importante, aunque advirtió que primero deben definirse objetivos claros. “Hay buenos mecanismos para medir. Creo que son muy importantes saber cuánto se genera, qué composición tiene, cómo después se puede separar. Pero creo que antes que eso, hay que poner cuáles son las metas. ¿Cómo hacemos para que lo que miran después sea mejor? Si no, vamos a medir bien algo que puede haber arrancado mal desde el principio”, expresó.

Luego, manifestó que la gestión de residuos requiere también cambios culturales y una mayor participación ciudadana: “Creo que lo que tenemos que tener como objetivo es producir la menor cantidad posible de residuos donde se pueda. Siempre va a haber, pero es lo que la evolución sustentable de las ciudades hoy tiende a ser”.