Educación pública

Éxodo de jóvenes investigadores del agro: “Estamos perdiendo lo más valioso que formamos en nuestras universidades”

La decana de la Facultad de Agronomía, Adriana Rodríguez, advirtió que persiste “un éxodo muy importante de jóvenes investigadores que se van a países limítrofes o a la actividad privada”.

Adriana Rodríguez: “Estamos perdiendo lo más valioso que formamos en nuestras universidades” (Agencia NA)

La escasez de ingenieros agrónomos volvió a instalarse como un tema de preocupación en el sector agropecuario argentino. Sin embargo, para Adriana Rodríguez, decana de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), manifestó en Canal E que el problema es más complejo que una simple falta de profesionales.

“Nuestro país es un país eminentemente productor agropecuario, productor de alimentos, de productos de origen del campo, fibras, madera, etcétera”, explicó Adriana Rodríguez, al remarcar que la formación de profesionales del agro tiene una tradición centenaria: “La Facultad de Agronomía de la UBA, que es una de las primeras que se crearon, es del 1904”.

Fuerte caída del poder adquisitivo de los docentes universitarios

Uno de los ejes centrales es la fuerte pérdida del poder adquisitivo de los docentes universitarios. “Hace poquito y que es que la pérdida del poder adquisitivo de los salarios de los docentes universitarios en estos últimos dos años fue muy abrupta”, sostuvo. Y precisó: “Hoy necesitaríamos un incremento del 50% en los salarios para llegar a los niveles de noviembre del 2023”.

Rodríguez detalló que incluso docentes altamente calificados quedan por debajo de la canasta básica: “Hoy un jefe de trabajos prácticos con doctorado tiene que tener por lo menos 15 años de antigüedad para alcanzar la canasta básica”. Esta situación explica, según describió, “un éxodo muy importante de jóvenes investigadores que se van a países limítrofes o a la actividad privada”. En ese punto, reconoció: “Uruguay, Chile y Brasil tienen unos ingresos en categorías equivalentes a dos o tres veces lo que tenemos en Argentina hoy”.

Crece la cantidad de ingenieros que migran a otras entidades

El impacto es estructural. “Estamos perdiendo lo más valioso que formamos en nuestras universidades, que son los recursos humanos”, alertó, y agregó que también se jubilan docentes experimentados, lo que pone en riesgo líneas de investigación estratégicas para el agro.

La entrevistada explicó que las universidades públicas dependen mayoritariamente del presupuesto nacional. “Las universidades públicas se financian fundamentalmente con el presupuesto nacional”, señaló, pero advirtió que en la práctica los fondos no alcanzan: “Los ingresos provenientes del presupuesto nacional alcanzaron para cubrir los gastos solamente hasta el mes de abril”.

Ante ese escenario, la FAUBA debió sostenerse con ingresos propios. “Mucho más de la mitad, casi el 70% de los recursos para funcionar, provienen de lo que nosotros mismos generamos”, explicó, a través de convenios y servicios. Esto implica, según dijo, destinar más tiempo a generar financiamiento y menos a la tarea académica: “Tenemos que estar más tiempo pensando en cómo generar estos convenios para poder seguir funcionando”.