El consultor ganadero, Víctor Tonelli, analizó para Canal E la eliminación del histórico Libro de Movimientos de Carne, vigente desde 1982, la cual marca un punto de inflexión en el control del sector cárnico argentino.
Sobre la eliminación del registro físico, Víctor Tonelli explicó que el objetivo del sistema se mantiene, aunque con un cambio tecnológico profundo: “El fin y el objetivo va a ser el mismo, es un registro para que luego haya un control de las existencias, los movimientos, ingresos, egresos, salidas, y una verificación de que efectivamente se está cumpliendo con la normativa”.
Cuáles son los cambios que se vienen con la modernización
En ese sentido, remarcó que el nuevo esquema digital permitirá mejorar los controles y reducir la carga administrativa: “Lo que se ha hecho, básicamente, es digitalización, una modernización que es mucho más ágil y menos burocrática para quien la tiene que asentar y, sobre todo, para quien la tiene que controlar”.
Tonelli valoró la decisión oficial: “Diría que es, básicamente, una modernización y desregulación de cuestiones que traían mucho más trabajo, costos y mucho más dificultad de control”. Y agregó: “Para mí, ha sido un paso adelante”.
En la misma línea, celebró la eliminación de prácticas obsoletas como los sellos en la carne: “También se sacaron los sellos que manchaban a la carne, que, en definitiva, el carnicero o el frigorífico, cuando vendía la carne, tenía que sacar esa superficie, tenía de tinta azul, que era otro disparate”.
Los frigorificos también se verán afectados con la medida
Uno de los puntos más relevantes de la resolución es la incorporación de información para fortalecer la trazabilidad. El entrevistado subrayó que, “en esta nueva resolución se agrega, de alguna manera, la obligatoriedad de la industria frigorífica a registrar el número de caravana y correlacionarlo con el animal que se le da origen”, lo que permitirá que el productor acceda a datos clave luego de la faena. Según explicó, esto habilitará “poder relacionar la media res que se frenó con todos sus datos físicos y de calidad con el animal que le da origen”.
Al analizar la trazabilidad electrónica, recordó que fue resistida en un inicio, aunque destacó su valor estratégico: “Los productores decían, bueno, estaría bueno, ya que hacemos el esfuerzo de ponerle la caravana electrónica, que nos permite obtener una cantidad importante de información y seguimiento del animal, que esto se vea al final del proceso”.