El economista, Eduardo Jacobs, habló con Canal E y analizó la licitación internacional para la importación de caños del gasoducto Vaca Muerta–Río Negro. También apuntó contra el reclamo de Techint por dumping y advirtió que ceder a esa presión “deslegitimaría todo el proceso de inversión en la Argentina”.
Eduardo Jacobs explicó el contexto de la polémica surgida tras la adjudicación de la licitación a la empresa india Welspun y se refirió respecto al planteo de Techint: “Resulta insólito que una empresa del volumen de Techint tenga un reclamo de esta magnitud cuando se presenta en una licitación donde había 14 empresas internacionales”.
Cuál es el origen de la polémica
Asimismo, remarcó que se trata de una inversión privada dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y que las reglas estaban claramente establecidas desde el inicio. “Después de la licitación, cuando se conocen los precios, Rocca, desde Techint, aduce que tiene que darse una oportunidad más porque es Argentina. Eso no está en el pliego”, planteó.
Jacobs detalló que Techint no compite en desventaja, ya que posee plantas productivas fuera del país: “Techint tiene 60.000 empleados en total. 20.000 trabajan en la Argentina. Los otros 40.000 trabajan en plantas que producen tubos de acero en México, en Italia y en Estados Unidos”.
En ese sentido, cuestionó el argumento de las condiciones locales. “De cualquiera de esos países también podría haber traído los tubos para competir”, sostuvo. Además, subrayó que el reclamo no prosperará: “Esto no va a pasar más porque Techint no va a avanzar en pedir, digamos, en hacer más problemas presentando una demanda porque no le conviene”.
El entrevistado criticó el modelo económico que favoreció durante décadas a determinados sectores: “Durante 25 años ese 70% se lo quedó Techint, que era el único comprador de chatarra”.
La construcción de una economía abierta
Sobre la misma línea, agregó que, “es el desmantelamiento de una economía cerrada llena de beneficios para los sectores que sabían usar esos y supieron apostar a esas posibilidades que daba una economía cerrada”.