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Fútbol mexicano en transformación: inversiones extranjeras y fin de la multipropiedad

El periodista Enrique Hernández analizó cómo la llegada de capital internacional y las regulaciones están redefiniendo el mapa del fútbol en México.

Estadio Azteca (Captura)

El fútbol mexicano atraviesa un proceso de cambio estructural impulsado por regulaciones contra la multipropiedad y el creciente interés de inversores internacionales. En los últimos meses, la venta de varios clubes encendió el mercado deportivo y abrió nuevas oportunidades de negocio.

En México se ha dado la venta de al menos tres, cuatro equipos los últimos seis meses”, señaló el periodista Enrique Hernández, en diálogo con Canal, quien explicó que esta dinámica responde a la necesidad de limitar que un mismo empresario controle múltiples equipos. En ese contexto, agregó: “Se está buscando que más de dos equipos sean propiedad de algún empresario o empresa”.

Uno de los casos más resonantes fue la venta de Atlas, que obligó a su antiguo propietario a desprenderse de otros clubes tras la intervención de organismos internacionales. “La FIFA tuvo que intervenir para que se desprendiera de los otros dos equipos de fútbol y sólo se quedara con uno”, precisó.

Capital extranjero y boom de inversiones deportivas

La transformación del fútbol mexicano no solo responde a regulaciones internas, sino también al desembarco de capital extranjero. “Esto también ha dado muestra de que hay interés no sólo de los empresarios mexicanos, sino también extranjeros por adquirir clubes de fútbol en México”, destacó Hernández.

Entre los actores internacionales aparecen fondos de inversión y clubes europeos, así como capitales provenientes de Estados Unidos, Portugal y Francia. Este fenómeno no se limita a la compra de equipos: también impacta en infraestructura. “Ha sido un mix… no sólo se ha estado viendo en la adquisición de equipos de fútbol, también en la construcción de estadios”, explicó.

El crecimiento del negocio deportivo se apoya además en un mercado ampliado. “Cuando se le suma el mercado de Estados Unidos… estaríamos hablando de al menos 300, 400 millones de espectadores”, afirmó, subrayando el potencial que representa la audiencia migrante y regional.

Financiamiento, expansión y nuevos actores

El auge del fútbol mexicano también está sostenido por nuevas fuentes de financiamiento. “Sí hay financiamiento por parte de la banca comercial y de otras instituciones financieras”, confirmó Hernández, quien destacó el rol de inversores y fondos que aportan capital fresco a los clubes.

Este proceso impacta de manera desigual: afecta principalmente a equipos más pequeños o regionales, mientras que los grandes clubes mantienen estructuras más sólidas. “En esencia son equipos como más pequeños… donde les está pegando”, detalló.

Aun así, el fenómeno trasciende el fútbol. “La llegada de capital extranjero muestra que hay un apetito sobre el negocio deportivo”, sostuvo, señalando que inversiones similares se observan en béisbol, fútbol americano y lucha libre.

Incluso emergen nuevos formatos vinculados al entretenimiento digital: “Vemos influencers de toda América Latina incluso de España aquí en México peleando”, comentó, reflejando la diversificación del negocio deportivo.

En este escenario, México se posiciona como un mercado atractivo para inversores globales, aunque el desafío será equilibrar el crecimiento económico con la identidad y sostenibilidad del fútbol local.