En un contexto donde el mercado laboral se redefine, el emprendedurismo emerge como una salida cada vez más elegida por los jóvenes en Argentina. Desde la Fundación Empujar, su director Germán Lojk observa esta transformación de primera mano y destaca un cambio generacional clave: “había muchos jóvenes que querían seguir el camino del emprendimiento propio, familiar o barrial”.
Lejos de la idea tradicional de empleo formal como único camino, Lojk subraya que las nuevas generaciones amplían sus horizontes: “no necesariamente, como para nuestra generación, el trabajo formal era la única posibilidad de progreso”. Este giro impulsó a la organización —con más de 15 años de trayectoria— a adaptar su enfoque y sumar capacitaciones específicas en emprendedurismo.
Emprender desde lo cotidiano: más allá de la tecnología
El universo emprendedor no se limita a startups tecnológicas o proyectos millonarios. Por el contrario, Lojk remarca la diversidad de iniciativas que surgen en los barrios: “tenemos peluqueros, gente que hace piezas de diseño, comida, servicios de cuidado… hay infinidad de economía que antes llamábamos informal”.
En este sentido, si bien reconoce la importancia de la tecnología, aclara que no es excluyente: “las herramientas tecnológicas y las redes son esenciales, pero no necesariamente todos los emprendimientos están relacionados con la tecnología”. Para muchos jóvenes, emprender implica potenciar habilidades existentes y responder a necesidades cercanas.
Capacitación y capital semilla: claves para sostener proyectos
Desde Empujar, el foco está puesto en brindar herramientas concretas para que los emprendimientos sean sostenibles. Lojk explica que el acompañamiento incluye formación en aspectos básicos pero fundamentales: “cómo es un proyecto, cómo lo podés comunicar, cómo se costea, cómo se valora tu trabajo”.
Además, el programa “Emprendiendo” ofrece becas y apoyo económico inicial: “escogemos a 20 de los proyectos más avanzados para darle un capital semilla”, detalla. Este financiamiento, aunque modesto, puede marcar la diferencia: “no estamos pensando en grandes inversiones, sino en algún pequeño empujón que permita expandir el emprendedurismo”.
Otro aspecto clave es la formalización. Lojk menciona la importancia de introducir a los jóvenes en herramientas básicas como el monotributo y billeteras digitales: “son como un kit inicial para poder dar un push y salir a la calle con el emprendimiento”.
Finalmente, el director de Empujar invita a los interesados a sumarse a la red de apoyo: “pueden ver estas becas y programas que tenemos para acompañar a los jóvenes en este camino”.