Política nacional

Gustavo Damián González: “Una mala ley para el gobierno es mejor que una no ley”

El analista político aseguró que el Gobierno llega al debate de la reforma laboral con “expectativas muy altas” y una estrategia de negociación activa.

Congreso de la Nación (Noticias Argentinas)

Este miércoles el Senado abre el debate de la reforma laboral impulsada por el Gobierno, en un escenario político distinto al del año pasado. Para Gustavo Damián González, el oficialismo llega fortalecido tras las elecciones y con mayores chances de lograr una media sanción.

Las expectativas que tiene el gobierno son muy altas”, afirmó el analista, al destacar que “la composición del Congreso es bastante distinta a la que tenía antes de las elecciones de octubre”. Con nuevos senadores y diputados en funciones desde diciembre, el Ejecutivo apuesta a construir mayorías con bloques aliados.

González explicó que el rol político será clave: “Patricia Bullrich va a tener un rol importantísimo con los senadores y Diego Santilli con los gobernadores”. En ese armado, el PRO, la Coalición Cívica y sectores de la UCR aparecen como socios estratégicos, aunque persisten resistencias. “Los escollos van a ser parte del radicalismo y el bloque del peronismo”, señaló.

Negociación antes que bloqueo

El objetivo central del Gobierno es claro. “Lo que necesita el gobierno es que al final de este proceso digan que la ley de reforma laboral fue aprobada”, sostuvo González, y remarcó una definición clave: “Una mala ley para el gobierno es mejor que una no ley”.

En ese marco, ya se activaron mesas de negociación para consensuar artículos. “Ya empezaron las negociaciones sobre qué articulados van a quedar en el camino”, recordó, trazando un paralelismo con la Ley Bases, que “tardó seis meses y dejó 160 artículos afuera”.

El analista subrayó que los antecedentes pesan. “Las reformas laborales anteriores no fueron buenas”, dijo, al mencionar los intentos fallidos de Alfonsín, la Alianza y el macrismo. Por eso, anticipó: “Quizás no tenga todo el articulado que quiere el gobierno, pero la ley la va a tener”.

Un oficialismo fortalecido y una oposición dividida

González destacó el pragmatismo del oficialismo y las tensiones en la oposición. “Diego Santilli está hablando con los gobernadores, mientras el alfil en el Senado es Patricia Bullrich”, explicó, y reveló presiones políticas en algunas provincias del norte.

Además, remarcó la debilidad del peronismo. “Hay divisiones internas muy fuertes”, afirmó, y señaló que la presentación de un proyecto alternativo de reforma laboral “generó discusiones dentro del bloque”.

En ese contexto, La Libertad Avanza se siente envalentonada. “Hay muchos lugares de negociación para que salgan estas leyes”, sostuvo, al mencionar la agenda futura: designaciones judiciales, Corte Suprema y cargos institucionales.

Finalmente, González concluyó con una mirada estructural: “La política argentina no es estática, es muy dinámica”, y advirtió que si el peronismo no logra reordenarse, “va a tener serias dificultades para generar agenda y liderazgos de cara a la próxima elección presidencial”.