Resistencia a la baja

Riesgo país en Argentina: por qué no baja de los 600 puntos

El economista José Castillo explicó los factores internacionales y locales que mantienen elevada la percepción de riesgo.

Riesgo país (Cedoc)

El riesgo país en Argentina continúa mostrando resistencia a la baja, incluso en un contexto de señales que podrían haber favorecido una mejora en los mercados. Para el economista José Castillo, el fenómeno responde a una combinación de factores externos e internos que mantienen la desconfianza.
Parecería que hubiera un piso muy fuerte que no se lo puede romper”, afirmó a Canal E, al describir el comportamiento del indicador, que oscila sin lograr una tendencia descendente sostenida.

En primer lugar, el especialista señaló el impacto del contexto global: “El conflicto con el cual abrimos el año 2026 no es un conflicto favorable para capitales hacia los mercados emergentes”, explicó. En este escenario, los inversores priorizan activos más seguros: “Hay un flight to quality”, agregó, lo que limita la llegada de capitales a países como Argentina.
 

Desconfianza persistente y dudas políticas

A los factores internacionales se suma un componente estructural local. “Sigue habiendo una fuerte desconfianza en los actores internacionales”, sostuvo Castillo, remarcando que el cambio político no logró revertir completamente esa percepción.

En ese sentido, fue contundente: “Muchos decían que la elección eliminaba esa desconfianza. No la eliminó”, lo que refleja un problema de credibilidad a largo plazo.

Además, señaló que el escenario político futuro también genera incertidumbre: “Queremos ver qué pasa el año que viene”, indicó sobre la postura de inversores, quienes prefieren esperar definiciones antes de comprometer capital.

Vencimientos y falta de claridad financiera

El tercer factor clave es la incertidumbre sobre el financiamiento de corto plazo. “No está despejado el horizonte de vencimientos de este año 2026”, advirtió el economista, poniendo el foco en las obligaciones inmediatas del país.

Uno de los puntos críticos es julio: “Hay vencimientos fuertes por 4.600 millones de dólares y no hay una respuesta clara”, señaló, lo que alimenta la percepción de riesgo.

Castillo consideró que el Gobierno podría haber tomado medidas para reducir esta incertidumbre: “Podría haber despejado ese horizonte saliendo a colocar deuda en los mercados internacionales”, aunque reconoció que eso implicaría costos elevados.

Sin embargo, cuestionó la estrategia actual: “No lo hizo, y eso genera dudas”, afirmó, al referirse a la búsqueda de financiamiento en el mercado interno y otras fuentes alternativas.

Al ser consultado sobre la disponibilidad de fondos, respondió con cautela: “Si vos preguntás en concreto, la respuesta es no”, aunque aclaró que esto no implica un escenario inminente de default.

Finalmente, explicó que existen distintas fuentes potenciales de financiamiento, pero sin certezas: “Tengo las cajitas que sumadas me podrían dar lo de julio, pero no está liberado el horizonte”, concluyó.