Tecnología

Sebastián Di Doménica: “La inteligencia artificial aplicada a la guerra puede hacerla aún más inhumana”

El periodista y especialista en medios digitales analizó los riesgos del uso militar de la inteligencia artificial y la postura de Argentina en la cumbre internacional celebrada en España.

Inteligencia Artificial (Cedoc)

La inteligencia artificial (IA) avanza a gran velocidad en múltiples sectores, pero su aplicación en contextos militares abre un debate global sobre ética, regulación y derechos humanos. Para Sebastián Di Doménica, especialista en medios digitales, el problema no es futurista, sino actual: “La inteligencia artificial aplicada a la guerra o a los ámbitos militares puede generar riesgos muy complejos”.

El especialista recordó que esta preocupación fue señalada tanto por el Papa Francisco como por el actual Papa León XIV. Según explicó, el núcleo del riesgo es la automatización de decisiones críticas en escenarios bélicos: “El gran peligro es cuando se deshumaniza a las personas y empieza a automatizarse la guerra con sistemas de inteligencia artificial”.

En ese sentido, alertó que la IA puede intensificar conflictos al eliminar filtros humanos en decisiones letales, incorporar sesgos algorítmicos o ampliar la capacidad de acción autónoma en sistemas armamentísticos.

Cumbre en España: acuerdos parciales y tensiones geopolíticas

La semana pasada se celebró en España la tercera cumbre internacional sobre uso responsable de la inteligencia artificial en ámbitos militares. Di Doménica explicó que no se trató de un encuentro bajo el paraguas de Naciones Unidas, sino de una iniciativa impulsada por el Gobierno español para promover consensos.

El objetivo fue claro: establecer límites éticos y jurídicos que eviten una escalada descontrolada. “Son muchos los factores que empeoran la guerra cuando la inteligencia artificial se usa sin criterios de ética y sin criterios del derecho internacional humanitario”, subrayó.

Sin embargo, el resultado mostró divisiones. Participaron 85 países con delegaciones oficiales, pero solo 35 firmaron el documento final. Entre los ausentes estuvieron Estados Unidos, China y Argentina.

Argentina, EE.UU. y China: la carrera tecnológica

Di Doménica contextualizó la decisión en el escenario geopolítico actual: “Hay una lucha muy fuerte entre China y Estados Unidos por ganar esa carrera de la inteligencia artificial y no se quieren limitar frente al uso de determinadas tecnologías en los ámbitos militares”.

La negativa de las dos potencias a firmar el acuerdo refleja la competencia estratégica por el liderazgo tecnológico global. En ese marco, Argentina tampoco suscribió el documento. “Argentina no estuvo entre los firmantes, tampoco estuvo Estados Unidos y tampoco estuvo China”, precisó.

Para el especialista, el debate recién comienza y será central en los próximos años. La regulación internacional de la IA militar no solo implica cuestiones técnicas, sino también decisiones políticas profundas sobre soberanía, seguridad y derechos humanos.