INSÓLITO

Arrojaron una granada contra policías durante un operativo en Córdoba: dos detenidos y un efectivo herido

Ocurrió en zona sur de la capital durante un control policial a dos sospechosos ya vinculados a hechos delictivos. El artefacto resultó ser una granada militar que obligó a activar el protocolo de explosivos y evacuar la zona.

Granada arrojada a la policía de Córdoba Foto: Cedoc

En pleno enfrentamiento con la policía, vecinos del barrio "Villa La Lonja"  de la ciudad de Córdoba, le arrojaron una granada tipo militar a los vehículos de seguridad. Todo terminó con dos personas detenidas —una de ellas menor de edad— y un efectivo herido.

El hecho ocurrió el domingo por la tarde, cuando personal del Comando de Acción Preventiva (CAP) realizaba controles en el sector. Según explicó el comisario Ariel Aguirre, director de Seguridad de la Zona Sur, el procedimiento se inició cuando los efectivos intentaron identificar a dos personas que ya estaban sindicadas por hechos delictivos cometidos en días anteriores. 

“El móvil procede al control de dos personas que ya estaban identificadas por delitos previos. A partir de esa intervención, comienza una reacción violenta por parte de vecinos del sector”, señaló Aguirre en diálogo con los medios locales.


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Piedras, disturbios y un policía herido

De acuerdo al parte oficial, vecinos comenzaron a arrojar piedras y a agredir físicamente al personal policial, lo que obligó a solicitar colaboración para recuperar el control de la zona. En ese contexto, un efectivo resultó herido con cortes en una mano y en una pierna.

“Ante la superioridad numérica y la hostilidad de las personas que agredían al personal, se hizo uso de armamento no letal para resguardar la integridad física de los efectivos”, explicó el comisario. El policía lesionado fue identificado como el Cabo Primero Cristian Herrera, quien sufrió heridas de carácter leve mientras intentaba contener la situación.

El impacto en el móvil y el hallazgo

Al retirarse del sector más conflictivo, un segundo móvil policial escuchó un fuerte impacto en la caja del vehículo. Ya fuera de la zona crítica, en inmediaciones de las calles Guayama y Río Negro, los efectivos descendieron para verificar si se trataba de una piedra u otro objeto. 

“Cuando el personal baja a revisar el móvil, observa que lo que había impactado no era una piedra, sino una granada de mano color verde que había quedado en la caja de la camioneta”, relató Aguirre. Ante el hallazgo, se activó de inmediato el protocolo de seguridad: se evacuó el móvil, se estableció un perímetro preventivo de 100 metros y se dio aviso a la Brigada de Explosivos.

Personal especializado del Departamento de Explosivos, a cargo del comisario José Martel, confirmó que se trataba de una granada militar de combate FMK-2. “Posteriormente se pudo establecer que el artefacto no estaba operativo, ya que le faltaba la espoleta. Eso se determinó recién después de la intervención de la brigada”, aclaró Aguirre.

Si bien el explosivo no podía detonar, desde la Policía advirtieron que su potencial de daño alcanza un radio aproximado de 10 metros, lo que dimensiona la gravedad del episodio ocurrido en plena zona urbana.

Una vez neutralizado el artefacto y trasladado a un lugar seguro para su custodia, el tránsito y el servicio policial en el sector fueron normalizados.

Detenidos e investigación en curso

Durante el operativo fueron aprehendidos Estefano Adrián Montenegro y un menor de 15 años, ambos sindicados mediante registros fílmicos como presuntos autores de diversos hechos delictivos. La aprehensión se concretó en la intersección de Pedro de Castillo y Carlos Luna, en el interior del barrio.

La Fiscalía interviniente investiga ahora el origen de la granada, un punto clave de la causa. “El fiscal va a tratar de determinar de dónde proviene este tipo de material, que es de uso militar y no debería estar en manos de civiles”, indicó el director de Seguridad de la Zona Sur.

Desde la fuerza remarcaron que, aun cuando el artefacto no estaba operativo, el episodio representó un riesgo extremo para efectivos y vecinos, y subrayaron la gravedad institucional de que se utilicen elementos de estas características durante disturbios callejeros.

 

JB/fl