INVESTIGACIÓN JUDICIAL

Caso Blas Correas: se entregaron los dos últimos prófugos y ya no queda ningún condenado en fuga

Con la presentación del cabo Leandro Alexis Quevedo ante la Cámara 8ª del Crimen de Córdoba, pasadas las 20 del miércoles 27 de mayo, la causa por el crimen de Valentino Blas Correas quedó sin prófugos por primera vez desde que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) confirmó las condenas dictadas el 31 de marzo de 2023.

Juan Gatica y Leandro Alexis Quevedo, se entregaron ante la Justicia. Foto: CEDOC

El cabo Leandro Alexis Quevedo se presentó el miércoles por la noche ante la Cámara 8ª del Crimen de Córdoba, pocas horas después de que lo hiciera el comisario inspector Juan Antonio Gatica. Ambos acumulaban más de un mes en situación de prófugos tras la confirmación de sus condenas a cuatro años de prisión por encubrimiento agravado del crimen de Valentino Blas Correas.

La condena de Quevedo, de cuatro años de prisión por encubrimiento agravado, quedó firme tras recibir "doble conforme": primero fue ratificada en agosto de 2025 por el TSJ y luego, en diciembre de ese año, el Alto Cuerpo rechazó el recurso extraordinario presentado ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, lo que habilitó la ejecución inmediata de la pena.

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Quevedo no se había presentado ante el tribunal el 22 de abril pasado, fecha en que debía hacerlo junto al comisario inspector Juan Antonio Gatica (49). Después de un mes de búsqueda, Gatica se había entregado ese mismo miércoles al mediodía, con confirmación del periodista Dante Leguizamón en las radios de los Servicios de Radio y Televisión (SRT) de la Universidad Nacional de Córdoba.

Acompañado de su abogado, Jorge Sánchez del Bianco, Gatica se presentó en Tribunales II ante el mismo tribunal que lo condenó el 31 de marzo de 2023. Sin embargo, el letrado ya había dado señales de la situación límite que precedió a la entrega: "Su abogado dijo que se iba a despedir de la familia y se presentaba, pero no apareció más", explicó Soledad Laciar, quien detalló que desde el 27 de abril no tenían noticias de Gatica.

La presión pública como detonante

La fuga de ambos condenados no fue silenciosa. Soledad Laciar, madre de Valentino, escaló su reclamo ante la inacción del sistema. A través de sus redes sociales, lanzó un mensaje contundente: "Hago responsable a este gobierno y a la Justicia por lo que pueda pasarme, tanto a mí como a mi familia. No van a callarme".

En una entrevista con la Agencia Noticias Argentinas, Laciar explicó: "Su defensa presentó un recurso que no fue aceptado, por lo que debía presentarse a cumplir su condena." Además, anunció que se presentaría en la Cámara 8ª para exigir información directamente al tribunal.

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Ante las repercusiones y denuncias públicas, y tras la grave acusación de Laciar, Gatica decidió entregarse el 27 de mayo por la noche. Quevedo lo siguió horas después.

El crimen y la trama del encubrimiento

Valentino Blas Correas tenía 17 años cuando, en la madrugada del 6 de agosto de 2020, recibió un disparo por la espalda mientras viajaba en el asiento trasero de un Ford Focus junto a cuatro amigos. La bala provenía de la pistola reglamentaria 9 milímetros del cabo primero Lucas Damián Gómez (39), quien disparó junto a su compañero Javier Catriel Alarcón (35) hacia el vehículo frente al Complejo Pablo Pizzurno. Ambos fueron condenados a prisión perpetua por homicidio calificado.

Lo que siguió al disparo fue una operación de encubrimiento sistemática que involucró a más de una decena de efectivos. El montaje incluyó plantar un arma en la plaza de las Américas para simular que los jóvenes habían participado en un intercambio de disparos. Varios de los condenados participaron en esa maniobra para "plantar" el arma a las víctimas.

Los condenados y sus penas

El juicio ante el jurado popular de la Cámara 8ª -presidida por el vocal Marcelo Jaime, con Juan Manuel Ugarte y Carlos Palacio Laje (quien reemplazó a Mario Centeno)- resultó en un fallo con penas para diez de los doce acusados por encubrimiento: el subcomisario Sergio González recibió cuatro años y diez meses; el comisario Walter Soria, cuatro años y nueve meses; el comisario inspector Jorge Galleguillo y el subcomisario Enzo Quiroga, cuatro años y ocho meses cada uno; la oficial Yamila Martínez, cuatro años y tres meses; Quevedo y Gatica, cuatro años cada uno; la agente Wanda Esquivel, tres años en prisión domiciliaria; el cabo Ezequiel Vélez, dos años y medio en suspenso; y el agente Juan Orlando Ramírez, un año en suspenso. Los cabos Leonardo Martínez y Rodrigo Toloza fueron absueltos.

Una causa que no se cierra

La entrega de los últimos prófugos no clausura el expediente. En diciembre de 2025, la Fiscalía de Instrucción en lo Penal Económico a cargo del fiscal Franco Mondino requirió la citación a juicio de 11 funcionarios públicos imputados en relación con las actuaciones posteriores al crimen, entre ellos el exministro de Seguridad de Córdoba Alfonso Fernando Mosquera, el exsubsecretario Lucas Mezzano y el excomisario mayor Gonzalo Cumplido, quien se desempeñaba como subdirector general de Seguridad de la Policía provincial.

Durante el juicio por el homicidio, Laciar declaró que Cumplido le contó que Mosquera le dijo que preparara las vallas porque iban a tener problemas "por haber matado a un joven de clase media, a un rubito". Esa cadena de responsabilidades políticas es la que la madre de Blas Correas no cesa de denunciar: "Los autores intelectuales siguen riéndose en mi cara", escribió en el cumpleaños de su hijo en febrero pasado, a seis años del crimen.