SEGURIDAD URBANA

De “naranjitas” a asistentes urbanos: el plan de la Pastoral Social en Córdoba

La iniciativa propone reconvertir la actividad de los cuidacoches en un sistema formal con control estatal, capacitación y funciones urbanas. El proyecto fue presentado ante el Concejo Deliberante y busca mejorar la seguridad, ordenar el espacio público e impulsar la inclusión social.

Córdoba: proponen transformar a los “naranjitas” en asistentes urbanos con rol social Foto: .

La Pastoral Social y la Vicaría de los Pobres presentaron una propuesta para reconvertir el sistema de cuidacoches en la ciudad de Córdoba, con el objetivo de transformar la actividad en un servicio regulado, con inclusión social y control estatal. El planteo surge en el marco de la reciente aprobación de la Ley provincial 11.117 y apunta a dar respuesta a un contexto de pobreza y vulnerabilidad creciente.

El proyecto parte de un diagnóstico centrado en lo que definen como una “cultura del descarte”, donde amplios sectores quedan excluidos del sistema económico. En ese sentido, advierten que la problemática de los cuidacoches no puede abordarse sin contemplar las condiciones estructurales que generan informalidad, precarización laboral y marginalidad.

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Entre los ejes principales, la iniciativa propone ordenar el uso del espacio público, mejorar la seguridad y establecer un sistema de cobro transparente mediante tarifas reguladas por el Estado. Además, busca prevenir situaciones de violencia y eliminar prácticas extorsivas vinculadas a la actividad informal.

Uno de los puntos centrales es la inclusión social a través de cooperativas de trabajo, que permitirían a los trabajadores acceder a seguridad social, capacitación y mejores condiciones laborales. También se prevé la articulación con instituciones como universidades, empresas y organizaciones sociales para fortalecer la inserción laboral.

Integración comunitaria

El proyecto introduce un cambio de paradigma: pasar del rol de “cuidacoches” al de “asistente de proximidad urbana”. Este nuevo perfil incluye funciones ampliadas como la asistencia a vecinos, el reporte de problemas urbanos, la orientación a turistas y la intervención en situaciones de emergencia.

En paralelo, se plantea un esquema de formación obligatoria de al menos 70 horas anuales en áreas como resolución de conflictos, primeros auxilios, habilidades laborales y alfabetización digital. También se contempla un “puente laboral” para facilitar la inserción en empleos formales en sectores como construcción, servicios y logística.

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La iniciativa incluye la creación de un Registro Único de Cuidadores, un sistema de evaluación interdisciplinario y mecanismos de seguimiento individual. Además, se propone un fondo de asistencia financiado con parte de la recaudación del sistema para sostener programas de capacitación e inclusión.

El documento concluye que la propuesta busca transformar una lógica de supervivencia en un servicio con valor social, promoviendo la dignidad del trabajo, la integración comunitaria y una mejora en la calidad del espacio público en la ciudad.