Trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) realizaron este jueves una marcha en Córdoba en el marco de un conflicto por despidos masivos y recorte de servicios. La protesta comenzó a las 10 en Plaza de las Américas, frente a la sede ubicada en avenida Vélez Sársfield 1561, donde el personal se mantiene en estado de alerta y movilización.
El reclamo se da tras la eliminación de más de 900 servicios técnicos y controles de calidad, una decisión oficializada por el Gobierno nacional que impacta en áreas clave como certificaciones, seguridad de materiales eléctricos y controles en la construcción.
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Según denunciaron desde el sector, también se suspendieron ensayos microbiológicos en alimentos para detectar bacterias como Salmonella y Escherichia coli, además de análisis de potabilidad del agua y control de efluentes, lo que genera preocupación por sus efectos en la vida cotidiana y en distintos sectores productivos.
El conflicto incluye además un fuerte ajuste en la planta de personal. Delegados sindicales advierten que podrían producirse alrededor de 1.500 despidos sobre un total de 2.300 trabajadores en todo el país, lo que implicaría una reducción cercana al 50% del organismo.
En la misma línea, el representante gremial Julio Costa alertó sobre las consecuencias de la medida: “La pérdida de prácticamente el 50 por ciento de la planta afectaría directamente a todos los servicios que brinda la institución”.
En Córdoba, donde el organismo cuenta con unos 70 empleados, el recorte genera incertidumbre sobre la continuidad de sus funciones. El centro local es uno de los más antiguos del país y cumple un rol clave en la asistencia técnica a la industria regional.
Desde el Gobierno nacional, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, argumentó que la medida responde a una caída en la demanda de servicios y a la necesidad de optimizar el funcionamiento del Estado. Sin embargo, trabajadores y especialistas advierten que la reducción podría afectar controles esenciales vinculados a la seguridad, la producción y el consumo.
El conflicto continúa abierto y suma tensión en el sector científico-técnico, mientras los trabajadores sostienen las medidas de fuerza en reclamo por la continuidad laboral y la preservación de las funciones del organismo.