FÚTBOL FEMENINO

General Paz Juniors y el mural que volvió a florecer

Tras un acto de vandalismo, las jugadoras "poetas" reconstruyeron mucho más que una pared: levantaron un símbolo de lucha, memoria y comunidad.

RESISTENCIA. Las paredes andan diciendo. Foto: Perfil Córdoba.

Es que es así: ante el odio, la respuesta es el amor. Y el fútbol femenino, con su terquedad que ilumina y expande, volvió a poner ese principio en movimiento. Esta vez, en el corazón de General Paz Juniors, donde una pared herida volvió a convertirse en símbolo. 

La tarde cayó sobre el tradicional barrio cordobés con una cadencia especial, como si supiera que algo importante estaba por suceder. De esos momentos que no hacen ruido pero dejan marca, que se quedan adheridos a la memoria colectiva. Y qué lindo y satisfactorio que es estar presente cuando eso sucede.

En la entrada del estadio del 'Albo', se inauguró el nuevo mural del fútbol femenino del club: no solo una obra restaurada, sino una declaración. Y un mensaje fuerte. Muy fuerte.

¿Pero no había antes un mural del femenino en el club? Sí. ¿Qué pasó, entonces? Dos días antes del 8 de marzo, la imagen original había sido vandalizada. No fue un hecho aislado ni ingenuo. Pero lejos de responder con silencio o resignación (como, quizás, esperaban quienes lo hicieron), las jugadoras eligieron otra vía: reconstruir. Volver a pintar. Volver a decir. Es que el fútbol femenino son pases, goles, triunfos, derrotas, compañerismo... y también acciones que trascienden la cancha.

La 'Pauli' Valdiviezo junto al mural que la homenajea a ella y al femenino de General Paz Juniors.
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De capitana a entrenadora, las ilusiones de la nueva DT de Juniors

Un mensaje

Y se renovó el mural con una ceremonia. Una ceremonia que tuvo algo de ritual y algo de trinchera. Jimena Flores tomó la palabra con una voz firme, cargada de sentido. Dijo que el mural era más que una imagen: era un territorio. “Ahora está renovado visual y enérgicamente, porque lo hicimos entre todas”, afirmó, subrayando esa construcción colectiva que no solo repara una pared, sino también un vínculo.

Habló de sueños cumplidos y de los que aún esperan su turno. “Representa nuestra voz”, dijo. Y en esa frase cabía todo: la lucha, la persistencia, el deseo de existir en un espacio históricamente negado. Recuperar el mural, explicó, es también sembrar la idea de que puede haber un lugar libre de violencia, sostenido por la voluntad compartida.

En ese relato apareció un nombre que ordena y da sentido: Pauli Valdiviezo. Ella es referente del fútbol femenino cordobés, ex capitana de 'Las Poetas' y actual entrenadora de GPJ femenino. Su figura domina el mural y también la historia reciente del club. No es solo un homenaje: es una presencia que sigue marcando el rumbo. Su legado, hecho de compromiso y coraje, se volvió ejemplo para quienes vienen detrás. Por eso emociona. Y por eso, Jimena le habló directamente, con la gratitud que no necesita adornos: “Gracias por hacer que este lugar sea más justo. Y gracias por permanecer…”.

El encuentro reunió a jugadoras, ex jugadoras, militantes del fútbol femenino (las 'Abriendo la cancha', siempre presente), vecinos y acompañantes de una causa que ya no admite retrocesos. Se habló de cuidar ese espacio, de sostenerlo en el tiempo. Alguien dijo, y la frase quedó flotando como una verdad incómoda y potente: “Que una mujer esté en la cancha ya es un hecho político”.

Entonces habló Pauli.

Emocionada, pero sin titubeos habló Paula Valdiviezo. “Hay que levantar la voz aunque se pague un precio”, dijo. Y no era una consigna vacía, sino la síntesis de una vida atravesada por esa decisión. Recordó el ataque al mural, su cercanía con el 8 de marzo, y resignificó todo como un acto de siembra. Seguir, insistir, construir: aunque duela, aunque cueste.

Su voz se volvió un pulso que erizó la piel, puede dar fe este cronista. Y al final, como quien vuelve al origen, cerró con un grito que fue abrazo y bandera: “¡Vamos Juniors!”.

El mural, con la imagen de Pauli señalando el camino, lleva una consigna que es promesa y destino: “Somos semillas que florecen”. No es solo una frase pintada. Es una forma de estar en el mundo. Es la certeza de que, incluso después del daño, algo vuelve a crecer... Y sí, vale la pena emocionarse. Es que es así: ante el odio, la respuesta es el amor. En el fútbol femenino eso significa acción.

'Sofi' Corte, la semilla que floreció en General Paz Juniors

INOLVIDABLE. La familia del femenino de Juniors.
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BANCA. Las 'Abriendo la cancha' apoyando a Pauli Valdiviezo.
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La bandera de las jugadoras de General Paz Juniors y lo que significa el fútbol femenino, en una palabra, para cada una de ellas.
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